El presidente Javier Milei participará este lunes y martes de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay, en un escenario atravesado por crecientes diferencias políticas y comerciales con Brasil.
Luego de su paso por España, el mandatario argentino llegará al encuentro regional con varios frentes abiertos. El principal punto de conflicto es el acuerdo arancelario firmado entre Argentina y Estados Unidos, cuestionado por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que sostiene que cualquier entendimiento comercial debe respetar la política arancelaria común del Mercosur.
A ese escenario se suma el pedido formal de la Argentina para incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, una iniciativa impulsada por la Cancillería que también genera inquietud entre los socios del bloque. En respuesta, Brasil impulsa acelerar las negociaciones de un acuerdo comercial entre el Mercosur y Japón.
Otro de los temas que promete generar debate será la situación de Venezuela. Mientras algunos países se muestran dispuestos a discutir su reincorporación al bloque, el Gobierno argentino ratificó que mantendrá el veto al considerar que Caracas continúa incumpliendo la cláusula democrática del Mercosur.
La cumbre tendrá como ejes oficiales el avance del acuerdo con la Unión Europea y el inicio de negociaciones con Japón, aunque las diferencias políticas entre los principales socios del bloque dominarán gran parte de las conversaciones.
Como gesto que refleja el distanciamiento con Brasil, Milei recibirá este lunes en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, uno de los principales referentes de la oposición al presidente Lula da Silva, antes de viajar a la capital paraguaya para participar del encuentro regional.











