Boca superó este domingo por 2-0 a Banfield en La Bombonera, en un duelo correspondiente a la sexta fecha de la Zona A del Torneo Clausura 2025. Los goles del conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo fueron convertidos por Miguel Merentiel y Edinson Cavani, quienes marcaron en momentos claves del encuentro.
Con esta victoria, el Xeneize llegó a nueve puntos en el campeonato y se acomodó en la tabla, quedando a solo dos unidades de Barracas Central, que continúa como único puntero del grupo. Por su parte, el Taladro no logró hacer pie en el segundo tiempo y se quedó con siete puntos, en mitad de tabla, con la necesidad de recuperar terreno en las próximas jornadas si quiere meterse en la pelea por la clasificación.
El que hace que todo se vea más fácil es Leandro Paredes. El volante central, convocado por Lionel Scaloni para la Selección Argentina, fue la gran figura de Boca en el triunfo ante Banfield que le permite al equipo de Miguel Ángel Russo acomodarse -al fin- en la Zona A del Torneo Clausura y alcanzar a River en la tabla anual para estar en puestos de clasificación a la Copa Libertadores 2026, a esta altura del año, el único objetivo que le interesa a la gente y al club, porque si logra salir campeón -además- será de yapa.
¿Cuánto le deben Boca, Russo y el presidente, Juan Román Riquelme, al regreso de Leandro Paredes? Y la respuesta se encuentra en diferentes lugares. En la cancha, un montón. Paredes lleva la pelota, ordena y saca una diferencia abismal con su calidad y jerarquía. En el primer tiempo tiró una pared con Cavani y sacó una volea de sobre pique que dejó a todos sorprendidos y le quemó las manos al arquero Sanguinetti. En el segundo metió la pelota entre líneas para que Aguirre habilitara a Merentiel en el 1-0 y tiró el córner desde la derecha que derivó en el cabezazo de Cavani para sellar el triunfo por 2 a 0.
Pero también es el capitán sin cinta y el encargado de unir a un grupo que había quedado segmentado tras la disputa entre Marcos Rojo y el ya extinto Consejo de Fútbol (Chicho Serna, uno de los desplazados, estuvo en la cancha). Acá no hay dudas, si antes sus compañeros tenía que elegir entre Rojo o Cavani, ahora se cerró la grieta: hay que seguir al número 5. Paredes además es referente para declarar ante los medios y para ser el interlocutor frente a los dirigentes y el entrenador, que lo cuida como un padre a un hijo y este domingo lo sacó sobre el final para que recibiera el cariño de la Bombonera, pero también para que descansara algunos minutos.











