Crece la preocupación en Brasil por la sequía del río Amazonas: el Servicio Geológico local informó que en septiembre su cauce descendió 7,6 metros, por debajo de la media para la época del año, y el nivel más bajo desde que hay registros. El hecho afecta el traslado de las personas y embarcaciones e impacta en un aumento sobre los precios de los alimentos.
“En algunos lugares, prácticamente podemos ver la vegetación en la superficie del río, el agua está tan baja que las plantas del lecho quedan expuestas”, explicó con preocupación el director del Departamento Nacional de Infraestructuras de Transporte, Fabricio de Oliveira Galvão.
El descenso de las aguas conlleva a complicaciones en el acceso de los buques de carga al centro internacional de producción de Manaos. Por su parte, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) analizó que la sequía ocasionó un incremento en septiembre un 0,50% por ciento en precios de los alimentos.
Debido al aporte de la generación hidroeléctrica a la matriz energética nacional, la falta de precipitaciones también encareció la electricidad, causando un aumento de casi 0.90 reales cada 100 kWh.
La cuenca del río Amazonas está delimitada a partir de la divisoria de aguas y abarca la superficie que ocupa el río que cubre una extensión de 7.352.112 km2, entre Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.










