La embarcación volcó durante una excursión por el río Iguazú, en el sector brasileño de las Cataratas. Un turista neerlandés murió y las autoridades investigan si el accidente estuvo vinculado a la crecida del río, una falla técnica o un error operativo.
Un turista neerlandés de 26 años murió este martes al mediodía luego del vuelco de una embarcación turística que realizaba una excursión por el río Iguazú, en el sector brasileño del Parque Nacional do Iguaçu. Otras personas que viajaban en la lancha fueron rescatadas con vida y dos de ellas requirieron atención médica. Las autoridades brasileñas iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro, ocurrido en un momento en que el río presenta un caudal muy superior al habitual.
El accidente ocurrió este martes 28 de julio poco antes de las 12.20 durante uno de los recorridos de la empresa Macuco Safari, concesionaria que desde hace más de tres décadas opera los tradicionales paseos náuticos en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú. La embarcación transportaba ocho personas: seis turistas de nacionalidad neerlandesa y dos tripulantes brasileños. Por motivos que aún se investigan, el bote perdió estabilidad y volcó mientras navegaba por uno de los sectores de mayor corriente del río Iguazú.
Tras el vuelco se desplegó un importante operativo encabezado por el Cuerpo de Bomberos, equipos de rescate del Parque Nacional do Iguaçu, personal de la Marina de Brasil y efectivos de la Policía Militar Ambiental. También colaboraron otras embarcaciones turísticas que se encontraban en la zona e, incluso, lanchas que operan desde el lado argentino de las Cataratas.
Todos los ocupantes fueron retirados del agua. Sin embargo, uno de los turistas sufrió un paro cardiorrespiratorio. Los equipos de emergencia realizaron maniobras de reanimación durante varios minutos y posteriormente lo trasladaron a un centro asistencial, donde finalmente se confirmó su fallecimiento. Otros dos pasajeros fueron hospitalizados con lesiones de distinta consideración y evolucionan favorablemente.
La víctima fue trasladada al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, de Foz do Iguaçu, donde se confirmó su muerte.
Mark Lensink, el turista neerlandés
La víctima del accidente fue identificada como Mark Lensink, un joven neerlandés de 26 años que había llegado junto a su familia a las Cataratas del Iguazú para disfrutar de unas vacaciones en uno de los principales destinos turísticos compartidos por Argentina y Brasil.
Lensink era oriundo de Rijssen, una ciudad ubicada en la provincia de Overijssel, en los Países Bajos. Según la información difundida tras el accidente, formaba parte del grupo de turistas que realizaba una excursión náutica por el río Iguazú a bordo de una embarcación de la empresa brasileña Macuco Safari, cuando el bote volcó por causas que permanecen bajo investigación.
De acuerdo con el reporte de los Bomberos Militares del estado de Paraná, en la lancha viajaban seis turistas neerlandeses y dos tripulantes brasileños, un piloto y un copiloto. El recorrido forma parte del tradicional paseo que permite acercarse a los saltos de las Cataratas desde el río, una de las experiencias más elegidas por los visitantes del Parque Nacional do Iguaçu.
Tras el vuelco, Lensink fue rescatado del agua con signos de ahogamiento y sufrió un paro cardiorrespiratorio. Los equipos de emergencia realizaron maniobras de reanimación y posteriormente fue trasladado al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, de Foz do Iguaçu, donde los médicos confirmaron su fallecimiento.
Además de su actividad profesional, Lensink tenía una trayectoria vinculada al rubro de la construcción. Según su perfil público en LinkedIn, había cursado una tecnicatura en arquitectura en la Saxion University of Applied Sciences, una de las instituciones de educación superior aplicada más importantes de Países Bajos, y era fundador de Lensink Bouwservice, una empresa dedicada a trabajos de construcción y carpintería en su ciudad natal.
El accidente también dejó otros pasajeros asistidos. Tres mujeres y un hombre recibieron atención médica en el lugar y pudieron regresar junto a sus familiares. Otros dos turistas fueron trasladados al hospital de Foz do Iguaçu: un hombre de 49 años, que quedó bajo observación, y una mujer de 48 años, su esposa, quien sufrió una fractura en uno de sus pies. Según los informes oficiales, ambos se encontraban fuera de peligro.
La investigación quedó en manos de la Marina de Brasil, que deberá establecer las circunstancias que provocaron el vuelco de la embarcación. Los peritos analizarán el estado del bote, las condiciones de navegación, el funcionamiento de los equipos de seguridad y la posible incidencia del elevado caudal del río Iguazú.
Mientras avanzan las pericias, la empresa Macuco Safari suspendió temporalmente las excursiones náuticas para facilitar la investigación y la recopilación de pruebas. En el lado argentino, el operador Jungle Explorer también interrumpió algunas salidas programadas como medida preventiva.
El accidente ocurrió en un contexto excepcional para el río Iguazú, que durante los últimos días registró una crecida extraordinaria producto de las intensas lluvias en la cuenca superior. El caudal llegó a superar los 8.500 metros cúbicos por segundo, cuando el promedio habitual ronda los 1.500 a 1.800 metros cúbicos por segundo.
La crecida obligó al cierre preventivo de sectores del Parque Nacional Iguazú, incluido el circuito hacia la Garganta del Diablo, y generó restricciones en distintos servicios turísticos vinculados al río. Las autoridades de ambos países mantienen monitoreos permanentes sobre las condiciones hidrológicas para determinar la continuidad de las actividades náuticas.
La empresa suspendió las excursiones
A través de un comunicado oficial, Macuco Safari expresó sus condolencias a la familia de la víctima, informó que colabora con las autoridades y anunció la suspensión preventiva de los paseos náuticos mientras se desarrollan las pericias técnicas sobre la embarcación involucrada. La empresa indicó que ofrecerá el reintegro del dinero o la reprogramación de las excursiones para los turistas que tenían reservas.
La Policía Civil de Paraná abrió una investigación para establecer si el accidente respondió a una falla mecánica, un problema operativo o a las condiciones hidrológicas del río. También intervienen la Marina de Brasil, responsable del control de la navegación, y los organismos administradores del Parque Nacional do Iguaçu. Los investigadores analizarán el estado de la embarcación, las condiciones climáticas, la velocidad de navegación y el cumplimiento de los protocolos de seguridad exigidos para este tipo de excursiones.
Hasta el momento, ninguna autoridad informó que existan indicios de negligencia ni confirmó una hipótesis sobre el origen del vuelco.
Un río con un caudal excepcional

El accidente ocurrió en un contexto de fuerte crecimiento del caudal del río Iguazú, producto de las intensas lluvias registradas durante los últimos días sobre la cuenca alta, en territorio brasileño.
Medios brasileños y europeos señalaron que el volumen de agua que atravesaba las Cataratas era cercano a tres veces el promedio histórico al momento del accidente. Esa situación había obligado días antes a restringir algunos circuitos turísticos y mantener cerradas determinadas pasarelas por razones de seguridad.
Las crecientes extraordinarias del río Iguazú son fenómenos relativamente frecuentes durante episodios de lluvias persistentes en el sur de Brasil. En distintas oportunidades provocaron el cierre temporal de circuitos turísticos e incluso la destrucción de pasarelas, tanto en el Parque Nacional Iguazú, en Argentina, como en el Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil.
Las Cataratas del Iguazú constituyen uno de los principales destinos turísticos de Sudamérica y reciben cada año a millones de visitantes. Declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco tanto del lado argentino como brasileño, integran además la lista de las Nuevas Siete Maravillas Naturales del Mundo.
Los paseos náuticos representan una de las actividades más demandadas por los visitantes. Las excursiones se realizan bajo estrictos protocolos de seguridad, con chalecos salvavidas obligatorios, embarcaciones especialmente diseñadas para navegar en aguas rápidas y monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas. Aun así, las autoridades pueden suspender el servicio cuando el caudal del río supera determinados parámetros o cuando las condiciones meteorológicas incrementan el riesgo para la navegación.
El fallecimiento del turista neerlandés constituye uno de los accidentes más graves registrados en los últimos años durante una excursión comercial en el área protegida y reabre el debate sobre los protocolos de navegación en escenarios de crecidas extraordinarias del río Iguazú.













