Adrián Núñez, presidente de La Libertad Avanza (LLA) en Misiones y abogado de profesión, afirmó que, de alcanzar la gobernación, eliminará las empresas públicas de la provincia, y mencionó a Agua de las Misiones, EMSA e IPLyC y omitió otras, como Multimedio, Marandú y el Parque del Conocimiento. Las declaraciones, formuladas durante una entrevista con el periodista Ariel Sayas en Canal Cuatro Posadas, reflejan el programa de reducción del Estado promovido por el gobierno nacional.
Núñez sostuvo que su objetivo es limitar la intervención estatal a áreas esenciales: educación, salud, justicia y seguridad. «El sector privado puede y debe encargarse del resto», argumentó, en sintonía con el discurso de libre mercado del presidente Javier Milei. Sin embargo, aclaró que esta reforma solo sería viable si su espacio logra triunfar en las elecciones de 2027 o en futuros comicios.
Distancia de La Renovación y alineamiento con Milei
El dirigente marcó distancia del tradicional movimiento misionero La Renovación, al que calificó como «todo lo contrario» a las ideas que hoy impulsa el oficialismo. «Nunca fui renovador. Mi trayectoria comenzó en el PJ, pero me aparté cuando ellos llegaron al poder», señaló, aunque admitió haber ejercido como procurador fiscal durante la gestión de Maurice Closs, un rol que definió como «ajeno a la política partidaria».
En esa línea, Núñez enfatizó su compromiso con la reducción de impuestos y la devolución del «poder económico a la gente». Además, reveló que mantiene contacto permanente con Karina Milei, hermana del Presidente y figura clave en la articulación política de LLA. «Ella conoce a todos los actores de Misiones y nuestras propuestas», afirmó.
Criterios para sumar aliados
Consultado sobre posibles adhesiones de otros sectores, el líder partidario aclaró que su espacio prioriza las coincidencias ideológicas por sobre las personas. «No sumaremos a cualquiera que cambie de partido si no hay una base doctrinaria compartida», advirtió, subrayando que su proyecto se construye «desde las ideas, no desde los nombres».
Las declaraciones de Núñez reavivan el debate sobre el futuro de las empresas estatales misioneras y anticipan una pulseada política en la provincia, donde el oficialismo nacional busca consolidar su presencia.










