La fundadora y directora ejecutiva de la fundación Red por la Infancia, Paula Watcher, señaló que la explotación sexual infantil es una de las industrias más lucrativas dentro del crimen organizado a nivel global. Watcher destacó la importancia de la confianza y el diálogo familiar como medidas preventivas contra la captación, extorsión y abuso de menores.
Watcher explicó que la distribución de material de explotación sexual infantil se duplica cada año en número de casos y por lo tanto, afecta a niños cada vez más chicos. Diferenció entre quienes producen, distribuyen y consumen dicho material, y advirtió sobre dos tipos principales de agresores: aquellos que buscan abusar físicamente de los niños y aquellos que manipulan a los menores para que se autogeneren imágenes.
En relación con el caso del diputado Germán Kiczka, investigado por explotación sexual infantil, Watcher opinó sobre la gravedad del caso y describió que los agresores pueden ganarse la confianza de los niños, como fue el caso con los videos de trucos de magia de los hermanos Kiczka en YouTube.
Para proteger a niños y adolescentes, Watcher recomendó fomentar habilidades para una vida más segura en internet en lugar de prohibirles el uso de dispositivos electrónicos.
Subrayó la importancia del diálogo en familia, ya que los niños que caen en redes de explotación suelen ser extorsionados para producir más material. Añadió que los controles parentales pueden ser burlados incluso por niños pequeños, por lo que es crucial establecer filtros y concienciar a los menores sobre los riesgos en línea.












