El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció un paquete de USD 10.000 millones para reconstruir Rio Grande do Sul, donde al menos 107 personas fallecieron, 374 resultaron heridas y 136 están desaparecidas más de una semana después de que los ríos se desbordaran por las lluvias torrenciales en el estado de Rio Grande do Sul (sur), según Defensa Civil.
El ministro de Finanzas,Fernando Haddad, prometió una “inyección de recursos del orden de 50.000 millones de reales”. El paquete de medidas contempla principalmente la entrega de créditos para ayudar a trabajadores, empresas y municipios afectados.
“Vamos a tener que prepararnos porque veremos el tamaño de los problemas cuando el agua baje y los ríos vuelvan a la normalidad”, dijo Lula. Casi un millón y medio de personas resultaron afectadas, más de 164.000 fueron evacuadas y más de 60.000 viviendas quedaron dañadas por la catástrofe natural, que expertos y el gobierno brasileño vinculan al cambio climático.














