- Ante la reciente presentación en el Congreso Nacional de un proyecto que propone derogar la Ley 25.564 que dio origen al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el Directorio del organismo emitió un comunicado en el que defiende su funcionamiento y rechaza los argumentos que lo acusan de frenar la competitividad del sector yerbatero.
En el documento, el INYM asegura que, en sus 23 años de existencia, ha trabajado en el desarrollo de toda la cadena productiva, contribuyendo a la mejora de la calidad del producto, al crecimiento de las exportaciones y a la promoción del consumo tanto interno como externo.
Como parte de los resultados de su gestión, se destaca que en 2023 se alcanzó un récord de consumo interno con 285 millones de kilos, mientras que en 2024 se exportaron 44 millones de kilos, también una cifra récord. Ese mismo año se procesaron 987 millones de kilos de hoja verde y se alcanzó una superficie plantada de 230.426 hectáreas, frente a las 165.200 registradas en 2015.
Fondos propios, sin asistencia del Estado Nacional
En respuesta al planteo del proyecto de ley, que propone crear un fondo para compensar a los actores de la cadena yerbatera, el INYM aclaró que su funcionamiento se financia con una Tasa de Fiscalización aplicada únicamente a la yerba comercializada dentro del país. Por tanto, no depende del Presupuesto Nacional y sus recursos se destinan directamente al sector.
Entre los principales programas e iniciativas del INYM se incluyen:
Colaboración con organismos de control sanitario.
Relevamientos estadísticos sobre producción, ventas y plantaciones.
Promoción internacional del producto argentino en ferias mundiales.
Fomento de nuevos consumidores con programas como El Mate en la Escuela.
Convenios de salud y formalización laboral para pequeños productores y trabajadores del sector.
Otorgamiento de más de 4.500 becas a hijos de trabajadores yerbateros.
Asistencia técnica en chacras a través del Servicio de Extensión Yerbatero.
Provisión de más de 3.000 herramientas para mejorar la eficiencia del trabajo rural.
Promoción de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura.
Transparencia y control
El INYM también destacó que su accionar está sometido a rigurosos controles internos y externos. Su presupuesto es aprobado por la Secretaría de Agricultura de la Nación y auditado semestralmente por la Contaduría General de la Nación. Además, presenta su información financiera a través del Sistema de Información Financiera para Empresas Públicas (SIFEP) y cumple con las normas de contrataciones y rendición de cuentas tanto a nivel nacional como ante los gobiernos de Misiones y Corrientes.
En el cierre del comunicado, el Directorio subraya que todos los sectores de la cadena yerbatera —incluyendo productores, secaderos, cooperativas e industrias— han expresado reiteradamente su respaldo al Instituto, valorando su rol articulador y de fortalecimiento del sector.












