La información provino del Servicio Federal de Seguridad (FSB), que manifestó haber recibido material documental que confirma la coordinación desde Londres de la escalada de la situación militar y política internacional.
Según el FSB, estos documentos muestran que en Gran Bretaña la unidad principal que coordina la política subversiva en la dirección rusa (y en los países que antes formaban parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS) es la Dirección de Europa Oriental y Asia Central del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, transformada tras el inicio de la operación militar especial en Ucrania en un servicio especial, «cuya principal tarea es infligir una derrota estratégica a nuestro país».
Puntualizaron que «los hechos revelados dan motivos para considerar las actividades de los diplomáticos británicos enviados a Moscú por la Dirección como una amenaza para la seguridad de la Federación Rusa». Explican que «sobre la base de los documentos proporcionados por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia, y también como respuesta a numerosas medidas inamistosas de Londres, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, en cooperación con los organismos interesados, ha puesto fin a la acreditación de seis miembros del departamento político de la Embajada británica en Moscú, cuyas acciones revelaron indicios de labores de inteligencia y subversivas».










