La nueva ley promueve la creación y el crecimiento de emprendimientos capaces de desarrollar productos, servicios y soluciones innovadoras con alto valor agregado. La iniciativa fue impulsada por Encuentro Misionero a partir de un proyecto presentado por Carlos Rovira.
Misiones incorporó una nueva herramienta para fortalecer su estrategia de desarrollo económico basada en la innovación, la tecnología y la generación de empleo calificado. La provincia promulgó la Ley VIII N.º 120 de Promoción y Desarrollo de Empresas Innovadoras, una norma orientada a acompañar a emprendimientos que desarrollen nuevas soluciones, productos, servicios o procesos con potencial de crecimiento y expansión.
La iniciativa, impulsada por el espacio político Encuentro Misionero a partir de un proyecto presentado por el diputado provincial Carlos Rovira, apunta a consolidar un ecosistema productivo vinculado a la economía del conocimiento, uno de los sectores que más crece en el mundo por su capacidad para generar empleo especializado, atraer inversiones y agregar valor a la producción.
Estas empresas innovadoras —conocidas internacionalmente como startups— suelen surgir a partir de ideas vinculadas a la tecnología, la digitalización, la biotecnología, la inteligencia artificial, el desarrollo de software, la automatización, la industria creativa o la resolución de problemas concretos mediante nuevos modelos de negocio.
Una startup es una empresa de reciente creación diseñada para crecer rápidamente a partir de una idea innovadora, generalmente apoyada en tecnología y con potencial de expansión a gran escala. La palabra proviene del inglés start up, que significa «poner en marcha» o «arrancar». En el mundo de los negocios se utiliza para describir empresas jóvenes, innovadoras y con alto potencial de crecimiento.
El objetivo de la ley es que más emprendedores, profesionales, investigadores y desarrolladores misioneros puedan transformar conocimientos e ideas en empresas capaces de crecer, generar empleo y competir en mercados nacionales e internacionales.
Para lograrlo, la norma establece un conjunto de incentivos destinados a reducir barreras de ingreso y acompañar las primeras etapas de desarrollo, que suelen ser las más complejas para cualquier emprendimiento innovador.
Entre los beneficios previstos se incluyen exenciones o diferimientos en tributos provinciales, acceso a programas de capacitación, asistencia técnica, mentorías especializadas, financiamiento, incubación de proyectos y acompañamiento empresarial.
La ley también prevé la utilización de infraestructura tecnológica ya existente en la provincia, como Silicon Misiones, espacios de trabajo colaborativo, laboratorios y entornos de innovación destinados a facilitar el desarrollo de nuevas iniciativas productivas.
Uno de los instrumentos centrales será la creación del Registro de Empresas Innovadoras de Misiones, que permitirá identificar a los emprendimientos alcanzados por la norma y relevar información estratégica sobre un sector considerado clave para el desarrollo futuro de la provincia.
La implementación estará a cargo del Ministerio de Hacienda, junto con Silicon Misiones SAPEM y la Dirección General de Rentas.
La sanción de esta norma se integra a una política que durante los últimos años incorporó herramientas como la Escuela de Robótica, el Polo TIC, los programas de formación tecnológica y los espacios de innovación orientados a jóvenes emprendedores.
Desde Encuentro Misionero sostienen que el desafío consiste en ampliar la matriz productiva provincial incorporando actividades capaces de generar conocimiento, empleo calificado y nuevas oportunidades económicas sin depender exclusivamente de los sectores tradicionales.
En ese marco, la nueva legislación busca crear condiciones para que las ideas desarrolladas en Misiones puedan convertirse en empresas sostenibles, generar valor dentro de la provincia y abrir nuevos mercados a partir de la innovación y el talento local.











