(NA). El Poder Judicial ordenó este lunes el «cese inmediato» de la difusión de los audios grabados en la Casa de Gobierno y atribuidos a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. La decisión fue celebrada por el Gobierno, que la interpretó como un reconocimiento a una «violación grave a la privacidad institucional».
Según supo Noticias Argentinas, un juez nacional dictó una medida cautelar que prohíbe la publicación del material anunciado el pasado 29 de agosto. La resolución ordena el cese de la difusión «a través de cualquier medio de comunicación de forma escrita y/o audiovisual y/o a través de redes sociales desde todo sitio, plataforma y/o canal web».
La Justicia ordenó frenar la difusión de los audios atribuidos a Karina Milei grabados en Casa Rosada
Para garantizar el cumplimiento de la medida, el fallo dispone que se envíe un oficio con habilitación de días y horas inhábiles al Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
El vocero presidencial, Manuel Adorni, se hizo eco de la noticia en sus redes sociales y aseguró que la Justicia «reconoció que se trata de una violación grave a la privacidad institucional y no un caso de libertad de expresión».
La medida busca frenar la polémica iniciada el viernes pasado con la filtración de un breve clip en el que se escuchaba a la hermana del Presidente pedir «unidad» en la interna libertaria. Quienes difundieron ese material habían advertido que se trataba solo de un adelanto, lo que habría motivado esta rápida acción judicial por parte del oficialismo.
«No son periodistas, es la mafia»
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lanzó una dura ofensiva contra los responsables de filtrar los audios de Karina Milei, asegurando que «no son periodistas» sino parte de una «mafia» que busca desestabilizar al Gobierno. Calificó la grabación ilegal dentro de la Casa Rosada como un hecho «inédito e increíble».
Según supo Noticias Argentinas, en una entrevista con el periodista Jonatan Viale por Radio Rivadavia, Bullrich explicó por qué, a su criterio, la difusión del material no es un acto periodístico. «Un periodista, si recibe un audio, primero habla con la fuente. Pero si dice: ‘Lo voy a pasar 60 días seguidos’, está siendo parte de un intento de desestabilización», sentenció la ministra.
Bullrich enmarcó el episodio dentro de una «operación de inteligencia ilegal» con fines desestabilizadores. «No podemos ser ingenuos. Todo esto pasa mientras intentan mover la economía, subir el dólar, paralizar el Congreso», afirmó, y vinculó los «ataques con audios» a los «ataques con piedras» que sufre el oficialismo.
El periodista Jorge Rial, cuyo programa en C5N y su canal de streaming han sido centrales en la difusión de los escándalos, recogió el guante y le respondió directamente a través de sus redes sociales. Acusó al gobierno de Javier Milei de ir «directo contra la libertad de prensa y expresión» y calificó la denuncia oficial como una «intolerable amenaza».
Rial desestimó la teoría de una conspiración y aseguró que las filtraciones no son más que el reflejo de la «propia interna» del Gobierno. Lejos de retroceder, advirtió que es «imparable dar a conocer cómo se rapiñan el dinero del estado» y concluyó: «Hacemos Periodismo y eso nos hace peligrosos para los que no creen en la democracia».
La ministra calificó la grabación en Casa Rosada como una «impresionante maniobra de inteligencia» que busca desestabilizar y «hacer subir el dólar».
El Gobierno denunció a «personas ligadas a servicios de inteligencia rusos»
Según supo Noticias Argentinas, en diálogo con el programa «Pan y Circo» de Radio Rivadavia, la ministra calificó la grabación ilegal en la Casa Rosada como «algo inédito e increíble» que pone al país en una «situación de indefensión». Bullrich afirmó que se trata de una «impresionante maniobra de inteligencia» y se comprometió a «trabajar a fondo» para esclarecerla.
La funcionaria describió la estrategia de los responsables como una tortura psicológica, al señalar que planean entregar la grabación «en pedacitos, como si fuese una serie». Además, enmarcó el episodio dentro de una ofensiva mayor contra el Gobierno. «No podemos ser ingenuos, nos quieren mover la economía, hacer subir el precio del dolar, todo es contra el gobierno. Nos tiran piedras en cada acto que vamos, ahora nos tiras audios grabados en la propia casa de gobierno», manifestó.
Bullrich también reveló las estrictas medidas de seguridad que ya se toman en el Ejecutivo para evitar filtraciones, al confirmar que «en las reuniones de gabinete ningún funcionario entra con el teléfono». Finalmente, prometió una dura respuesta del Gobierno ante lo que considera un ataque de «la mafia». «La verdad no se defiende sola. Vamos a defender la verdad a muerte», concluyó.










