(Euronews). Estados Unidos pondrá en marcha una coalición internacional para reanudar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, según confirmó este jueves un funcionario del Departamento de Estado.
El Maritime Freedom Construct (MFC) «tomará medidas para garantizar un paso seguro, que incluye el suministro de información en tiempo real, orientación de seguridad y coordinación para garantizar que los buques puedan transitar por estas aguas de forma segura», dijo un funcionario del Departamento de Estado.
El funcionario que habló bajo condición de anonimato, respondió así a las preguntas sobre una información diplomática en la que se pidió a las embajadas estadounidenses que presionaran a los gobiernos extranjeros para que se unieran a esta iniciativa.
El ‘Wall Street Journal’ informó de que el MFC será un esfuerzo conjunto entre el Departamento de Estado y el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM), que supervisá las fuerzas militares estadounidenses en Oriente Medio.
«El componente dirigido por Estados con sede en Washington, servirá como centro de operaciones diplomáticas, uniendo a los socios y a la industria del transporte marítimo comercial», dijo el funcionario.
El presidente estadounidense, Donald Trump arremetió repetidamente contra los aliados por su reticencia a implicarse en la guerra, al tiempo que instó en varias ocasiones a las naciones dependientes del petróleo a asumir la responsabilidad de abrir el estrecho de Ormuz.
Sin embargo el informe insiste en que la acción colectiva es «esencial para demostrar una resolución unificada e imponer costes significativos a la obstrucción iraní del tránsito por el estrecho»
«Su participación reforzará nuestra capacidad colectiva para restablecer la libertad de navegación y proteger la economía mundial», decía el cable, que describía el MCF como una iniciativa «liderada por Estados Unidos».
El Reino Unido y Francia liberaron las conversaciones sobre un esfuerzo marítimo separado, y celebró recientemente una reunión con más de 50 países sobre el tema. El estrecho de Ormuz se convirtió en un importante punto de conflicto desde el estallido de la guerra, ya que Irán sólo permite el paso de unos pocos barcos.
Cuando estalló la guerra el 28 de febrero Irán cerró la vía de navegación. Por ella transita normalmente una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo. Su ciere disparó los precios de la energía en todo el mundo.
El 13 de abril la Marina estadounidense impuso su propio bloqueo a los puertos iraníes que, según el Mando Central estadounidense, se aplicaría a «la totalidad de la costa iraní». Este jueves el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo que un bloqueo naval estadounidense impuesto en represalia por la acción de Irán en Ormuz estaba «condenado al fracaso».
Pezeshkian añadió que tales medidas «no sólo no mejorarían la seguridad regional, sino que son de hecho una fuente de tensión y una perturbación de la estabilidad duradera en el Golfo Pérsico».










