La Municipalidad de Posadas continuará con la creación de huertas y hornos ecológicos en diferentes barrios y escuelas para dar continuidad a esta iniciativa que desde 2022 está orientada al cuidado del ambiente y al desarrollo económico local. El municipio también promueve una red de apoyo que busca concientizar a la comunidad sobre la importancia de la producción sustentable y el consumo responsable.
Apuestan a huertas familiares, comunitarias y educativas en distintos puntos de Posadas destacó directora de programas sociales de Posadas, Karina Tarnowski.
Uno de los pilares de este proyecto es la huerta educativa: «visitamos escuelas de todos los niveles y algunas instituciones como el Centro de Atención a Personas con Discapacidad (Cenemi), donde capacitamos sobre huertas como herramienta pedagógica», explicó Tarnowski en una entrevista con Canal 4 Posadas.
Enseñan a plantar y cosechar e instruyen sobre alimentación saludable y cuidado odontológico, con el apoyo de profesionales, agregó, ya que toman a la huerta como una herramienta de aprendizaje integral.
El trabajo incluye el seguimiento de parte del equipo, para asegurarse que esos espacios funcionen, además de pretender que estudiantes y docentes se apropien del proyecto. «No es suficiente con llevar una bandeja de verduras o semillas; es fundamental acompañar y hacer un seguimiento», explicó Tarnowski.
Las instituciones involucradas en el proyecto son la Agencia de Extensión Rural del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta); el Instituto de Macroeconomía Circular, el Ministerio de Educación y la Cámara Misionera de Empresas Constructoras y Afines. «Nos pusimos el desafío de trabajar de manera interinstitucional para dar una proyección y sostenibilidad a largo plazo», explicó durante la entrevista con Cristian Acuña para el programa Estudio Cuatro.
El otro pilar son los hornos ecológicos, que permiten a los comedores y merenderos comunitarios ahorrar costos de gas. Además, se convierten en espacios de encuentro y fortalecimiento comunitario: «más allá del aspecto económico, el horno ecológico es un lugar donde las mujeres sueñan con iniciar un microemprendimiento. Es una herramienta que fomenta la autosustentabilidad y fortalece los vínculos», agregó, ya que pretenden que la comunidad entienda la importancia del cuidado del ambiente y de la soberanía alimentaria que implica la defensa de los derechos de los pueblos, la tierra, los territorios, las semillas y la biodiversidad.
Para Tarnowski, una de las claves del éxito es la apropiación de estos espacios por parte de los participantes. «Los alumnos son quienes aprenden a preparar el suelo, airear con la pala y aplicar las técnicas que les enseñan los profesionales. La única manera de que esto funcione es que la comunidad se apropie de estos espacios», destacó.










