Descubrieron lo que parece ser una herramienta antigua y pedazos cerámicos, pertenecientes a la reducción jesuítica guaraní de Candelaria. Un vecino de la localidad, Marcelo Chaparro fue quien las halló en el barrio Belgrano y el 19 de septiembre compartió fotografías de estas piezas en Facebook.
Por la intervención de Chaparro y la colaboración de la Dirección de Cultura del municipio y la Secretaría de Estado de Cultura de la Provincia, las piezas fueron trasladadas a la ciudad de Posadas. Allí, las recibió la Subsecretaría de Fomento y Regiones Culturales, quien se encargará de su custodia y análisis.
Bienes de dominio público
Todo este accionar se enmarca en la Ley Nacional 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, vigente desde el año 2003 que define que “el patrimonio arqueológico está conformado por los yacimientos, objetos y todos los vestigios de cualquier naturaleza que puedan proporcionar información sobre las sociedades que habitaron el país desde épocas precolombinas e incluye a los eventos de épocas históricas recientes (desde 100 años de antigüedad), que se encuentren en la superficie, en el subsuelo o sumergidos en aguas jurisdiccionales. Estos bienes son de dominio público y por lo tanto no pueden ser apropiados por ningún individuo particular”.
Desde la Dirección Patrimonio Histórico y Cultural indicaron que “las piezas serán analizadas por profesionales, con el fin de determinar el período al cual pertenecen, sumado al trabajo de protección y conservación, que puede ser interrumpir factores ambientales externos que puedan perjudicarla. Luego, según reza la ley, el Organismo de Aplicación debe devolver la pieza a su lugar de origen, a fin de que la misma sea expuesta a la Comunidad”.
Repaso histórico de la reducción de Candelaria
Ubicado a 19 kilómetros de la ciudad de Posadas y considerado Monumento Histórico Nacional a partir del Decreto 2.210/1983, la reducción jesuítica guaraní La Candelaria fue fundado en 1628 a orillas del río Iyuí. Tras sucesivos traslados debidos a los ataques de los bandeirantes, se trasladó a su emplazamiento definitivo en 1665. La reducción fue sede del provincial de las Misiones de Guaraníes y su centro administrativo. En el Cabildo de Candelaria, los religiosos a cuyo cargo quedaron las misiones luego de la expulsión de los jesuitas en 1767, reconocieron a la Junta de Gobierno nombrada en Buenos Aires.
Por el tratado de comercio y límites firmado con Asunción en 1811, Candelaria, junto con otros cuatro pueblos paranaenses, quedó bajo la custodia del Paraguay. Recuperada en 1815 por Andrés Guacurarí («Andresito»), en 1821 fue tomada de nuevo por Paraguay, en cuyo poder quedó hasta 1865. Los vestigios más notorios de la antigua reducción se encuentran en terrenos de la actual Unidad Penitenciaria de Candelaria. Los restos en elevación que persisten, corresponden a la sede del superior y a los talleres, una edificación que presentaba una planta alta y probablemente, un subsuelo.











