Un nuevo informe del sitio Mapa de la Policía identificó al cabo primero de la Gendarmería Nacional, de apellido Guerrero, como el presunto autor material del disparo de una granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo durante la represión de una manifestación frente al Congreso, el miércoles pasado. Este hallazgo refuta las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien insistió en que el proyectil había rebotado antes de golpear a Grillo, una versión que las imágenes y los análisis periciales desmienten de manera categórica.
El informe, basado en el entrecruzamiento de fotografías y videos tomados por diversos reporteros gráficos, determinó que el disparo se realizó de manera horizontal, violando los protocolos establecidos. Las imágenes permitieron identificar al agente Guerrero por el color caqui de su uniforme, su posición en el operativo y el galón identificatorio en su chaleco antibala, donde se lee su apellido. Guerrero pertenece a la Unidad 6 de la Sección de Empleo Inmediato (SEI) de Gendarmería.
El informe también señala que la responsabilidad política del operativo recae en el comandante mayor Héctor Ferreira, jefe del Destacamento Móvil 6, quien reporta al jefe del Comando Región I de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Fabián Porra Melconian. A su vez, el director nacional de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, supervisó personalmente el operativo, lo que sugiere una cadena de mando que podría ser investigada por su responsabilidad en los hechos.
El informe de Mapa de la Policía destaca que el disparo contra Grillo no fue un incidente aislado, sino parte de una represión sistemática y violenta contra manifestantes. “Los disparos realizados de modo horizontal, transgrediendo todos los manuales y protocolos, fueron reiterados y sistemáticos”, afirmaron los peritos. Esta conclusión contradice las declaraciones de funcionarios del gobierno de Javier Milei, quienes intentaron minimizar el hecho como un “accidente”.
El estado de Grillo y el llamado a la prudencia
Pablo Grillo, quien permanece internado en terapia intensiva, fue intervenido en dos operaciones en la cabeza y continúa en estado delicado. Su padre, Fabián Grillo, pidió “mucho cuidado” para la marcha convocada para este miércoles 19 de marzo, instando a las autoridades a evitar nuevos actos de violencia. “Pido, por favor, mucho cuidado, y a las autoridades que no sean locos”, expresó en una entrevista con El Destape.
Solidaridad y repudio
En Rosario, fotoperiodistas y organizaciones sociales realizaron un “camarazo” en solidaridad con Grillo, exigiendo justicia y la renuncia de la ministra Bullrich. Celina Mutti Lovera, fotoperiodista del diario La Capital, denunció las condiciones de trabajo cada vez más peligrosas para los reporteros gráficos, mientras que el secretario general del Sindicato de Prensa Rosario, Edgardo Carmona, vinculó la represión con el modelo económico del gobierno de Milei, que busca imponer medidas antipopulares.
Carta pública al cabo Guerrero de GN
Miguel Gaya, abogado de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), publicó una carta abierta dirigida al cabo Guerrero, personal de la Gendarmería Nacional, instándolo a asumir su responsabilidad. “Usted, y ninguna otra persona, ha truncado su vida para siempre”, escribió Gaya, quien lo exhortó a presentarse ante la justicia y a “elegir la dignidad de la verdad”.
La Carta
Me dirijo a Ud. por ese nombre, porque es el que ha trascendido, pese a la voluntad en contrario de la ministra de Seguridad. No importa si es el verdadero. Tarde o temprano lo sabremos, y será el nombre de la infamia.
El miércoles 12 de marzo, vistiendo el uniforme de la Gendarmería, que debía usar para defender al pueblo y a la Nación, disparó contra el fotoperiodista Pablo Grillo con la intención de causarle un daño grave. Usted, y ninguna otra persona, ha truncado su vida
para siempre.
En nombre de sus colegas reporteros gráficos, en nombre de todas las personas de buena voluntad de este país, en mi propio nombre, le pido que se presente ante la Justicia y asuma su responsabilidad.
Este desgraciado país ha sufrido demasiado por personas como usted, que han aceptado cometer lo inaceptable contra sus hermanos, escondiéndose en la impunidad y el anonimato. No tenían excusas, y usted tampoco las tiene. Ellos han perdido su dignidad para siempre. Usted aún puede elegir.
Hace una semana pudo haber elegido disparar esa granada como indican las normas, y eligió disparar contra Pablo. Aunque no supiese su nombre, aunque no supiese que sacaba fotografías, sabía que no representaba peligro alguno y usted le disparó para lastimarlo.
Ahora ha quedado expuesto y deberá afrontar que todos ya sabemos lo que hizo. Más temprano que tarde lo sabrán sus padres, su esposa, sus hijos, hermanos y sobrinos. Lo sabrán sus vecinos y sus colegas. Podrá inspirar temor, pero nunca tendrá respeto ni perdón. Usted, y para siempre, será quien desgarró la vida de un muchacho pacífico. Y todos sabrán que lo hizo adrede.
Desconfíe de quienes le prometen impunidad. No pueden ni siquiera asegurarla para ellos.
Recuerde un minuto la suerte de otros, sus condenas efectivas, su cárcel y sobre todo su escarnio social inevitable. Para cuando la justicia se ponga en marcha, esos funcionarios que hoy parecen el poder mismo lo habrán perdido. Y usted estará solo frente a los jueces, frente a sus personas queridas y la sociedad toda. Será una vez más, como tantos de sus colegas antes, el pato de la boda.
Pero puede elegir la dignidad de la verdad. Le pedimos que escuche su conciencia, que haga lo que debe hacer. Póngase a disposición de la Justicia, y asuma las consecuencias de sus actos.










