El gobernador Hugo Passalacqua ubicó al acceso al agua potable en el centro de la política pública provincial y lo definió como un “pilar estratégico de inclusión”. En ese marco, anunció una inversión de 2.870 millones de pesos para ampliar y fortalecer la infraestructura hídrica en distintos puntos de Misiones.
El mandatario planteó que la provisión de agua segura excede la dimensión técnica y constituye una herramienta concreta para reducir desigualdades y garantizar equidad territorial. “Utilizamos obras hídricas para llegar a los sectores más vulnerables o aislados. No solo se invierte en grandes ciudades, sino también en pequeños asentamientos”, afirmó.
El Gobierno misionero recordó este jueves parte de la ponencia de Passalacqua ante la Legislatura local, en la apertura del período de sesiones ordinarias 54,
En ese marco, recordaron que la estrategia oficial combina obras de abastecimiento, saneamiento, perforaciones profundas y modernización tecnológica, con el objetivo de asegurar el servicio tanto en centros urbanos como en parajes rurales y comunidades originarias.
Durante el último año, la provincia ejecutó 34 obras integrales de abastecimiento y saneamiento que beneficiaron de manera directa a 7.200 habitantes. A esas intervenciones se sumaron 55 trabajos de mantenimiento que alcanzaron a 1.900 familias distribuidas en distintos municipios.
Uno de los anuncios más relevantes fue la decisión de concluir con recursos provinciales dos tomas de agua cruda sobre el río Paraná. La obra de Eldorado abastecerá a unas 40.000 familias, mientras que la de Montecarlo alcanzará a alrededor de 30.000 vecinos.
Passalacqua también informó que avanzan los procesos de licitación y preadjudicación para la ampliación del módulo potabilizador en Villa Bonita, el reacondicionamiento de la planta de Ruiz de Montoya y la instalación de nuevas cañerías en Campo Grande.
En relación con las obras que habían quedado paralizadas por el Gobierno nacional, el gobernador confirmó que Misiones asumirá su continuidad. Entre ellas mencionó el saneamiento del arroyo Mbotaby, en Oberá, para el cual la provincia destinará más de 400 millones de pesos.
Según datos del Instituto Misionero de Agua y Saneamiento, entre enero y abril de 2026 se realizaron más de 50 intervenciones en 30 municipios. El organismo ejecutó 23 nuevas perforaciones y efectuó tareas de mantenimiento en aldeas, unidades penitenciarias y establecimientos educativos.
En Garupá y Profundidad se realizaron perforaciones que superan los 500 metros de profundidad para alcanzar el acuífero y asegurar el suministro frente a períodos de sequía. En Puerto Iguazú, en tanto, se repararon cisternas de gran capacidad y se incorporaron sistemas de telemetría para operar equipos a distancia.
El gobernador también ratificó la continuidad de la bonificación del 11% en la tarifa eléctrica que reciben las cooperativas de agua, una medida destinada a aliviar sus costos operativos y contribuir a la sostenibilidad del servicio.
Durante su exposición, Passalacqua sostuvo que la provincia mantiene estas inversiones gracias al equilibrio fiscal y al acceso a financiamiento en condiciones favorables con organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo y FONPLATA.
“La administración nacional no nos envía recursos, simplemente nos devuelve lo que nos corresponde. Eso se llama federalismo”, afirmó.
Con ese diagnóstico, el gobernador presentó la política hídrica como una de las prioridades de gestión y como una infraestructura esencial para garantizar salud pública, desarrollo y mejores condiciones de vida en todo el territorio misionero.










