La situación en la fábrica textil de Bella Vista, Corrientes, sigue agravándose. Desde este lunes, 400 trabajadores fueron suspendidos por una semana, percibiendo solo el 75% de sus haberes. Además, la empresa ejecutó dos nuevos despidos, que se suman a los nueve ocurridos la semana pasada, totalizando 11 cesantías.
“Los 400 compañeros de planta van a estar suspendidos una semana, y se paga el 75% del sueldo”, explicó un delegado sindical, que atribuyó la crisis a las políticas macroeconómicas del gobierno nacional. A pesar de que se llegó a un acuerdo para frenar los despidos, el clima dentro de la fábrica es desolador: “hay mucha desazón, incertidumbre, casi no se hablan entre compañeros, cada uno está en su mundo, se cortó el diálogo, pero es a raíz de la tristeza profunda que tienen por no saber si mañana van a seguir trabajando o no”.
Hasta el momento, ninguna autoridad provincial ni representantes del arco opositor se acercaron a la planta para ofrecer algún tipo de ayuda o acompañamiento a los trabajadores. La paralización de la producción y la falta de respuestas políticas agravan la incertidumbre que atraviesa a cientos de familias correntinas.









