La defensa de la universidad pública volvió a desbordar las calles de la capital misionera. Miles de personas participaron este martes por la tarde de la cuarta Marcha Federal Universitaria y convirtieron el centro de Posadas en una de las expresiones más masivas de los últimos años en la provincia.
La convocatoria comenzó a las 14 en el Mástil de las avenidas Mitre y Uruguay. Desde allí, una extensa columna avanzó por Ayacucho hasta la plaza 9 de Julio, donde se leyó el documento consensuado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), gremios docentes y no docentes, investigadores y organizaciones estudiantiles.
La movilización superó las siete cuadras y, según varios de los participantes, alcanzó una magnitud inédita para Misiones. Por primera vez, las distintas facultades de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) concentraron su participación en Posadas para dar mayor visibilidad al reclamo, mientras en Oberá, Eldorado y otras sedes de la provincia se realizaron clases públicas y actividades de concientización.
La protesta se replicó en todo el país con acto central en Plaza de Mayo. En cada plaza se escuchó el mismo planteo: el Gobierno nacional continúa sin aplicar la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, aprobada por el Congreso en 2025, ratificada por amplias mayorías legislativas y respaldada por fallos judiciales.
Un reclamo: «que el Estado cumpla la ley»
El vicerrector de la UNaM, Sergio Edgardo Katogui, resumió el sentido de la marcha con una frase directa: “El reclamo es simple: el Estado debe cumplir con una ley sancionada hace más de 200 días”.
Katogui sostuvo que la convocatoria reflejó el respaldo de toda la comunidad universitaria y de amplios sectores de la sociedad. “Elevamos nuevamente nuestra voz de protesta y solicitamos al Gobierno nacional que escuche este pedido concreto del cumplimiento de la ley”, afirmó.
También cuestionó las descalificaciones del Ejecutivo hacia las universidades públicas. “Desde que asumieron vienen atribuyéndoles cuestiones de funcionamiento que no son ciertas”, señaló. Y agregó que el planteo universitario no persigue privilegios, sino el respeto por el orden institucional. “Cualquier ciudadano que no cumple una ley sufre consecuencias. Pedimos que el Gobierno, que debe dar el ejemplo, cumpla con las leyes y termine con este ataque hacia las universidades”.
El vicerrector destacó que, pese al ajuste, la UNaM alcanzó el mayor número de inscriptos de su historia. “La universidad pública sigue siendo la esperanza de los jóvenes y la sociedad continúa depositando su confianza en la educación pública”, afirmó.
La situación en Misiones
La Universidad Nacional de Misiones sostiene miles de trayectorias educativas y científicas en Posadas, Oberá, Eldorado y otras localidades. El impacto del ajuste presupuestario se percibe con especial intensidad en carreras que requieren laboratorios, insumos específicos, trabajo de campo y equipamiento técnico.
El decano de la Facultad de Ciencias Forestales, Fabián Romero, advirtió que la pérdida salarial de docentes y no docentes supera el 55% y que la crisis ya afecta de manera directa a la investigación, la extensión y la infraestructura.
“Las carreras forestales demandan laboratorios, química, suelos, botánica y mantenimiento permanente. Hoy vemos deterioro en la infraestructura, en el parque automotor y un impacto concreto en la calidad educativa”, explicó.
Romero remarcó que la movilización en Posadas buscó mostrar con mayor fuerza el respaldo de todas las unidades académicas. “La universidad pública es generadora de oportunidades e iguala en todo el territorio argentino”, sostuvo.
Salarios en caída y trabajadores bajo la línea de pobreza
El secretario general de la Unión de Docentes Universitarios de Misiones (Udum), Hernán Cazzaniga, señaló que el conflicto excede la discusión presupuestaria y plantea una cuestión institucional de fondo.
“No es admisible que el Gobierno no cumpla con una ley aprobada por el Congreso. Es el propio Estado el que debe garantizar que las leyes se respeten”, afirmó.
Cazzaniga destacó además la articulación con sectores de discapacidad, que también reclaman el cumplimiento de una ley de emergencia todavía sin ejecución. “Se trata de que se respeten las reglas de la democracia y de empezar a resolver un problema que el propio Gobierno generó”, expresó.
Entre los testimonios recogidos durante la marcha, una docente de la Facultad de Ciencias Exactas relató que trabaja diez horas semanales como ayudante de primera y percibe apenas 250 mil pesos mensuales, después de haber desempeñado tareas ad honorem durante tres años.
Becas congeladas, comedores recortados y estudiantes que abandonan
La preocupación estudiantil ocupó un lugar central en la movilización. La presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, Brenda Faccioli, señaló que las carreras científicas se encuentran entre las más afectadas por la falta de recursos.
“Se reducen los insumos, hay aulas cerradas y hace tiempo no contamos con comedor por falta de presupuesto”, sostuvo. Según explicó, la facultad “hace malabares” para sostener servicios básicos como seguridad y limpieza.
Desde Oberá, la vicepresidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Arte y Diseño, Nahra Ferreyra, describió el impacto del ajuste sobre la carrera de Arquitectura.
“Hoy nuestra carrera no cuenta con Progresar. Tampoco estamos cobrando la beca Manuel Belgrano y eso afecta muchísimo a los estudiantes”, afirmó. También advirtió que ya no se ofrecen cenas en el comedor, desaparecieron las viandas de fin de semana y los albergues funcionan con recursos mínimos.
Ferreyra recordó que Arquitectura es la primera carrera pública de este tipo en Misiones. “Queremos formarnos para aportar profesionalmente a la provincia”, señaló.
La estudiante de Trabajo Social Aldana Acosta contó que muchos compañeros debieron regresar a sus pueblos porque no logran sostener los costos de vivir y estudiar en Posadas.
Nahuel, estudiante avanzado de la Facultad de Humanidades, relató que perdió la beca Progresar sin recibir explicaciones y vinculó esa situación con el retroceso de políticas de permanencia estudiantil.
Valentina Cartom, estudiante de Comunicación Social, describió un deterioro visible en las aulas: menos alumnos, faltantes de sillas y problemas de infraestructura.
“Que nos saquen el financiamiento es sacarnos oportunidades”
Uno de los testimonios más representativos fue el de Martín Cabaña, quien marchó mientras vendía pastelitos y panes de chicharrón para sostener sus estudios, según visibilizaron los medios posadeños. Esa es la realidad de muchos estudiantes que se rebuscan con distintos trabajos, todos informales, para continuar sus estudios. “Trabajo para subsistir y pagarme las cosas de la facultad. Que nos saquen el financiamiento es sacarnos oportunidades”, resumió.
Ana Lucía, colombiana radicada en Misiones y tesista de Trabajo Social, defendió la universidad pública como una conquista social y destacó que, como inmigrante, encontró en la UNaM una posibilidad concreta de acceso a la educación superior.
Jeremías, estudiante de Comunicación Social, sintetizó el sentimiento compartido por miles de manifestantes: “Alguien no nos está escuchando y por eso tenemos la obligación de salir a las calles”.
El documento leído en la plaza
En la plaza 9 de Julio se leyó el documento de la cuarta Marcha Federal Universitaria, titulado “203 días sin aplicar la ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El texto denunció que las transferencias a las universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026 y que los salarios docentes y no docentes perdieron 37,13% de poder adquisitivo, equivalente a casi 11 sueldos en el período.
También advirtió sobre el congelamiento de las becas Progresar, la incertidumbre en las Becas Manuel Belgrano, la suspensión de las becas de estímulo a las vocaciones científicas y el deterioro de las obras sociales universitarias.
El documento vinculó el conflicto con una cuestión institucional más profunda y sostuvo que el Poder Ejecutivo “ignora la Ley 27.795 y desoye los fallos de la Justicia”, lo que representa una ruptura del equilibrio entre poderes y del Estado de derecho.
Finalmente, los organizadores solicitaron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que garantice el cumplimiento de la norma.
Un conflicto nacional con fuerte impacto en Misiones
La movilización de Posadas expresó un reclamo nacional, pero también exhibió la dimensión concreta que el ajuste tiene en Misiones.
La UNaM constituye uno de los principales motores de movilidad social de la provincia. Forma profesionales, produce investigación científica, impulsa proyectos de extensión y sostiene carreras estratégicas para sectores como la salud, la forestoindustria, la ingeniería, las ciencias sociales, las artes y la comunicación.
El mensaje que dejó la multitud en las calles de Posadas fue inequívoco: detrás de cada laboratorio, de cada beca, de cada comedor y de cada salario universitario está en juego el acceso de miles de jóvenes misioneros a una formación superior pública, gratuita y de calidad.
En una provincia donde estudiar en la universidad suele representar la principal oportunidad de progreso para familias enteras, la defensa del financiamiento universitario volvió a convertirse en una causa colectiva. La consigna que atravesó la jornada resumió esa convicción con claridad: la universidad pública no se ajusta, se defiende.

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Informe elaborado con reportaje propio y de El Territorio, MOL y La Voz de Misiones.








