Tras la importante intervención quirúrgica que atravesó el presidente de Brasil, Lula da Silva hace tres semanas, los médicos le realizaron una nueva tomografía que mostró resultados más que favorables. El cuerpo médico a cargo de la salud del mandatario, aseguró que hay una “mejora progresiva”, donde hubo una “importante reabsorción” del hematoma.
Esa operación intracraneana buscaba reabsorber un hematoma causado por un sangramiento relacionado a un accidente en octubre, cuando Lula se golpeó en la nuca al caerse en el baño de su residencia oficial.
El líder brasileño salió del hospital el 15 de diciembre y volvió a Brasilia cuatro días después, tras una primera tomografía que mostró un resultado «extremadamente satisfactorio».
Desde que salió del hospital, Lula no deja de lucir en público un sombrero panamá para tapar los vendajes dejados en su cabeza tras la operación.
Se mostró con el sombrero durante su mensaje televisivo en la víspera de Navidad, en el que aseguró estar «aún más fuerte» y mostró su agradecimiento por la «cadena de solidaridad» y los «mensajes de cariño» que recibió durante su hospitalización.










