Entre el 1 de enero y el 22 de septiembre el país suramericano registró 200.013 focos de incendios, un número en un 5,3 % superior a todos los ocurridos el año pasado, de acuerdo con el sistema de alarmas de incendios del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, INPE.
Se trata de los mayores incendios registrados en el país desde 2010, una problemática que ha afectado especialmente a la Amazonía brasileña, el bioma más impactado con 100.543 focos de incendio en lo que va de 2024.
Solo entre agosto y septiembre se desató el 80 % de las llamas en el país en lo corrido del año. Desde hace dos meses, un 60 % del territorio brasileño sufre la peor sequía en 50 años. El Gobierno tomó varias medidas para enfrentar la situación, como prohibir el uso y manejo del fuego durante el periodo de sequía, mientras que la Corte Suprema autorizó al Gobierno a modificar sus presupuestos para que los recursos para combatir los incendios no sean contabilizados en el cálculo fiscal.








