Los dirigentes peronistas Mariano Cascallares y Julio Pereyra mantuveron un encuentro con dirigentes y militantes de Misiones, en plena reorganización del justicialismo misionero y de la estructura partidaria bonaerense que conduce Axel Kicillof.
El Partido Justicialista de Misiones reunió este martes en Posadas a dirigentes y militantes de la provincia con dos referentes de la estructura del peronismo bonaerense: Mariano Cascallares, secretario general del PJ de la provincia de Buenos Aires, y Julio Pereyra, dirigente histórico de Florencio Varela y actual director del Banco Provincia, en un ecncuentro que presidió el presidente del PJ misionero, Christian Humada en la sede partidaria de López y Planes 2964.
La presencia de los dirigentes bonaerenses se enmarca también en la avanzada y organización de la llegada del gobernador Axel Kicillof a Misiones, prevista para la semana próxima, también en su proceso de fortalecimiento y reuniones con vistas a la candidatura a la presidencia del país para 2027.
Se trató de una jornada de intercambio sobre organización política, militancia, gestión y los desafíos que enfrenta el peronismo.
La presencia de Cascallares adquiere particular relevancia por el lugar que ocupa dentro de la conducción del PJ bonaerense. El partido es presidido desde este año por el gobernador Axel Kicillof, mientras que Cascallares ejerce la Secretaría General. La actual estructura surgió de un acuerdo de unidad entre distintos sectores del peronismo bonaerense, después de una etapa marcada por fuertes disputas internas.
Cascallares es además diputado provincial y dirigente de Almirante Brown. Su incorporación a la conducción partidaria lo ubicó como uno de los principales operadores de la estructura política que acompaña a Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
Julio Pereyra aporta otro perfil a la delegación bonaerense. Fue intendente de Florencio Varela durante 25 años, diputado provincial y diputado nacional, además de haber presidido la Federación Argentina de Municipios. Desde enero de 2026 integra el directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Para el PJ de Misiones, el encuentro se produce en un momento particular. El partido acaba de atravesar un proceso de normalización después de años de intervención y recuperó este año la elección interna de sus autoridades. El 19 de abril, Christian Humada se impuso en los comicios internos y en mayo asumió formalmente la presidencia partidaria. La elección marcó el regreso de la competencia interna después de casi tres décadas.
Desde entonces, la conducción de Humada comenzó una agenda orientada a reconstruir la estructura territorial, poner nuevamente en funcionamiento los órganos partidarios y reunir a sectores que habían competido en la interna. En junio, el Congreso Provincial del PJ volvió a constituirse y eligió a sus autoridades después de 27 años.
En paralelo, Humada viene desarrollando un vínculo político con Kicillof. En julio participó de un acto en la provincia de Buenos Aires al que fue invitado por el gobernador bonaerense, y posteriormente mantuvo reuniones con dirigentes de distintos sectores del peronismo misionero para avanzar en la reorganización partidaria.
Ese antecedente permite ubicar la reunión de este martes dentro de una estrategia política más amplia. El PJ misionero procura reconstruir su estructura propia y, al mismo tiempo, ampliar sus vínculos con otros espacios del justicialismo nacional. La relación con el peronismo bonaerense aparece en ese esquema como uno de los canales de articulación política.
La convocatoria del encuentro planteó como objetivo “compartir experiencias de militancia, organización política y gestión” y analizar los desafíos del movimiento peronista desde las particularidades de cada territorio. También puso el acento en la necesidad de construir una agenda común con una perspectiva federal.
El dato político que deja la reunión es, por ahora, el fortalecimiento de ese vínculo. No se anunció formalmente una alianza electoral ni una candidatura conjunta a partir del encuentro.
La reunión mostró una línea de trabajo definida por la nueva conducción del justicialismo misionero: recuperar presencia territorial, reorganizar el partido después de años de intervención y establecer relaciones con estructuras peronistas de otras provincias.
En ese proceso, el contacto con el PJ bonaerense tiene un peso político particular. Buenos Aires es la principal estructura territorial del peronismo argentino y Kicillof ocupa actualmente la presidencia de ese partido a nivel provincial. El encuentro de Posadas permitió así poner en contacto a dos estructuras que atraviesan procesos de reorganización y que buscan ampliar su capacidad de articulación dentro del escenario nacional.











