Reunidos en General Urquiza, exjefes comunales de distintas localidades difundieron un documento dirigido a la dirigencia política de Misiones. Advirtieron sobre el deterioro de las economías regionales, cuestionaron el respaldo de los legisladores nacionales a las políticas del Gobierno central y solicitaron que no se avance con iniciativas que habiliten la compra irrestricta de tierras por parte de extranjeros.
Un grupo de exintendentes de distintos municipios de Misiones hizo pública una declaración conjunta en la que expresó su preocupación por el escenario económico y productivo de la provincia y reclamó una posición política más firme frente a las decisiones que se debaten en el Congreso de la Nación. El documento, firmado tras un encuentro realizado en General Urquiza, está dirigido al pueblo misionero, a los legisladores nacionales y provinciales, al Gobierno provincial y a los dirigentes de todas las fuerzas políticas.
El eje central del pronunciamiento apunta al tratamiento de iniciativas vinculadas con el régimen de propiedad de la tierra. Los exjefes comunales solicitaron que los representantes de Misiones no acompañen ninguna autorización que permita la compra irrestricta de tierras por parte de capitales extranjeros, al considerar que una medida de ese tipo profundizaría un proceso de concentración territorial que la provincia ya experimentó en décadas anteriores.
En el texto sostienen que Misiones «ya cedió más que suficiente en favor de la gobernabilidad central» y afirman que las decisiones adoptadas desde el Gobierno nacional terminaron por afectar a las principales actividades productivas de la provincia. Mencionan de manera específica a la yerba mate, el tabaco, la caña de azúcar, la industria forestal y maderera, además del comercio y el resto de las actividades industriales.
El documento se inscribe en un contexto de fuerte tensión entre las provincias y la administración nacional por el impacto de las políticas económicas sobre las economías regionales. Durante el último año, productores yerbateros, tabacaleros, pequeños industriales y comerciantes misioneros denunciaron una caída de la rentabilidad, retracción del consumo interno, apertura de importaciones y pérdida de herramientas de regulación que, según distintos sectores, agravaron la crisis productiva.
En el caso de la yerba mate, el conflicto adquirió una dimensión especial tras la desregulación del mercado impulsada por el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, que eliminó facultades centrales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Desde entonces, organizaciones de productores denunciaron una fuerte caída del precio de la hoja verde, mientras reclamaron la restitución de mecanismos de regulación para proteger a los pequeños y medianos productores.
Sobre ese escenario económico, los exintendentes plantean que las dificultades que enfrenta Misiones son consecuencia de decisiones adoptadas desde Buenos Aires y exhortan a los representantes de la provincia a priorizar los intereses locales. «Es hora de que los legisladores elegidos por el pueblo de esta tierra colorada tomen conciencia de la realidad», señala el documento.
La declaración también recupera antecedentes históricos para fundamentar el rechazo a una eventual liberalización del mercado de tierras. Los firmantes citan los casos de Puerto Libertad y Puerto Piray, dos municipios donde, durante décadas, extensas superficies productivas quedaron en manos de grandes empresas forestales de capitales extranjeros. Según expresan, ese proceso concentró la propiedad de la tierra y limitó el desarrollo de otras actividades económicas, transformando amplias zonas en lo que describen como «desiertos verdes», una expresión utilizada por organizaciones sociales, ambientales y sectores académicos para cuestionar el modelo de monocultivo forestal.
La referencia no resulta menor. La concentración de tierras constituye uno de los debates históricos de Misiones. La provincia impulsó durante distintos períodos políticas destinadas a proteger la propiedad rural y favorecer el arraigo de pequeños productores, mientras el avance de grandes grupos forestales modificó profundamente la estructura agraria en algunas regiones del norte provincial.
En ese marco, los exintendentes apelaron a la «responsabilidad histórica» de los representantes misioneros y reclamaron que cualquier decisión legislativa contemple la preservación del territorio y la soberanía provincial sobre uno de sus recursos estratégicos.
El documento concluye con un mensaje dirigido a toda la dirigencia política. «Por quienes hoy habitamos este suelo, por nuestros hijos, por el futuro y por la integridad de nuestro territorio, exigimos que quienes ocupan bancas en nuestro nombre defiendan de verdad a los misioneros», expresa el texto, que lleva la firma de exintendentes de diferentes localidades de la provincia.
La declaración se suma a una serie de pronunciamientos de organizaciones rurales, intendentes en funciones y entidades vinculadas al sector productivo que, en las últimas semanas, manifestaron preocupación por el impacto de las políticas nacionales sobre la economía misionera y por el debate abierto en torno al régimen de propiedad de la tierra, un tema que históricamente ocupa un lugar central en la agenda política y productiva de la provincia.
La nota

A LOS LEGISLADORES NACIONALES QUE REPRESENTAN A ESE PUEBLO
A LOS DIPUTADOS PROVINCIALES
AL GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE MISIONES
A LOS DIRIGENTES DE TODAS LAS AGRUPACIONES POLÍTICAS QUE PRETENDEN REPRESENTARNOS
Los abajo firmantes, ex intendentes de distintas localidades de la provincia, reunidos en la localidad de General Urquiza, nos dirigimos a las autoridades y representantes arriba mencionados para hacerles saber nuestra profunda preocupación por el futuro de nuestra provincia.
Creemos firmemente que los misioneros, a través de nuestros legisladores nacionales, ya hemos cedido más que suficiente en favor de la gobernabilidad central. El resultado está a la vista: se ha perjudicado gravemente y destruido la actividad yerbatera, la cuenca tabacalera, la cuenca cañera, la producción e industria maderera, el resto de las actividades industriales y el comercio local.
Es hora de que los legisladores elegidos por el pueblo de esta tierra colorada tomen conciencia de la realidad. Hoy enfrentamos una provincia sumida en dificultades importadas desde Buenos Aires. No queremos que se repita la ya conocida historia de localidades como Puerto Libertad, Puerto Piray y otras tantas localidades con sus tierras productivas (casi el 80% en la primera y más del 65% en la segunda) pasaron a manos de capitales extranjeros que las convirtieron en desiertos verdes.
Por todo esto, apelamos a la responsabilidad histórica de nuestros representantes para que no acompañen la autorización que se pretende otorgar para la compra irrestricta de tierras por parte de capitales extranjeros.
Por quienes hoy habitamos este suelo, por nuestros hijos, por el futuro y por la integridad de nuestro territorio: exigimos que quienes ocupan bancas en nuestro nombre, defiendan de verdad a los misioneros.













