El Ministerio de Ecología reunió a bomberos, Parques Nacionales, reservas privadas y responsables de áreas protegidas para relevar riesgos, recursos y capacidades operativas. El objetivo es establecer una estrategia común de prevención y respuesta en la extensa y heterogénea zona de la Barrera Ambiental del Parque Provincial Urugua-í.
El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones comenzó a delinear un Plan de Contingencia y un Protocolo de Actuación para fortalecer la prevención y la respuesta ante eventuales incendios forestales en la Barrera Ambiental del Parque Provincial Urugua-í.
La iniciativa fue impulsada por la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial y reunió a distintos actores con presencia y responsabilidades en el territorio. Participó el subsecretario Lucas Russo, junto con bomberos de diferentes municipios, representantes de la Administración de Parques Nacionales, responsables de reservas privadas, áreas naturales protegidas y otras instituciones vinculadas con la zona.
El encuentro tuvo como eje el relevamiento de las condiciones existentes para enfrentar una emergencia. Durante la jornada se identificaron las principales problemáticas de cada sector, los organismos e instituciones con presencia territorial y los recursos disponibles para intervenir ante un incendio, además de las necesidades que deberían ser atendidas para mejorar la capacidad operativa.
La planificación adquiere particular importancia por las características de la Barrera Ambiental del Parque Provincial Urugua-í, que comprende un territorio extenso y con condiciones diferentes según cada sector. Las distancias, los accesos, la disponibilidad de recursos y las capacidades de respuesta pueden variar entre las distintas áreas, por lo que una emergencia requiere mecanismos de coordinación previamente establecidos.
En ese contexto, la propuesta apunta a ordenar la intervención de los distintos actores y evitar que la respuesta dependa exclusivamente de decisiones tomadas durante una emergencia. La identificación anticipada de recursos, responsables y vías de coordinación permitiría mejorar los tiempos de actuación y establecer criterios comunes frente a la propagación de un incendio.
La participación de bomberos, organismos nacionales, propietarios de reservas privadas y responsables de áreas protegidas incorpora además una dimensión interinstitucional a la planificación. El territorio forestal no responde a los límites administrativos de cada organismo, por lo que la prevención y el combate del fuego requieren coordinación entre las jurisdicciones involucradas.
La jornada constituye una primera instancia de trabajo para avanzar en la elaboración del plan y del protocolo. El proceso deberá traducir el diagnóstico territorial en procedimientos concretos: quién interviene, con qué recursos, cómo se activa la respuesta, cuáles son las vías de comunicación y cómo se articula el trabajo entre municipios, áreas protegidas y organismos provinciales y nacionales.
La estrategia se inscribe así en una política de prevención que busca reforzar la preparación antes de que ocurra una emergencia. En un territorio donde convergen áreas de conservación, reservas privadas y espacios de distintas jurisdicciones, contar con un esquema compartido de actuación resulta central para proteger la cobertura forestal y mejorar la capacidad de respuesta frente al fuego.










