La tensión escaló este sábado en la planta de neumáticos Fate, luego de que trabajadores denunciaran un lockout patronal tras el incumplimiento de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.
Según explicó Miguel Ricciardulli, secretario ejecutivo del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), los operarios se presentaron a cumplir sus tareas pero encontraron las instalaciones cerradas. La situación derivó en una permanencia pacífica en los portones de la fábrica.
“Los compañeros se presentaron a prestar tareas y la empresa no abrió las puertas”, afirmó el dirigente, quien remarcó que la planta permaneció “con candados y cadenas” pese a la vigencia de la medida legal que debía retrotraer los despidos.
El conflicto se desarrolló en medio de una disputa económica y política que, según el gremio, dejó a los trabajadores en una posición de extrema vulnerabilidad. Ricciardulli sostuvo que el sector quedó atrapado entre las políticas nacionales que impulsan la importación de productos y la postura empresarial frente a la competencia externa.
“Quedamos en el medio de una discusión entre el Gobierno y el empresario”, expresó.
El dirigente advirtió además que la crisis impactó de lleno en las familias operarias. Indicó que incluso trabajadores con licencia médica o en período de vacaciones recibieron telegramas de despido.
“Tenemos un compañero que fue operado por cuestiones de salud y también fue despedido”, denunció.
Ante este escenario, el sindicato organizó actividades para visibilizar el reclamo y sostener la permanencia frente a la planta ubicada en el norte del Gran Buenos Aires. Para este domingo convocaron a una jornada cultural solidaria con participación de vecinos y artistas.
“Mañana vamos a hacer algo solidario en la puerta de la fábrica para que se acerquen los vecinos”, señaló Ricciardulli, quien aseguró que la planta se encontraba en condiciones operativas para retomar la producción de inmediato si existiera voluntad empresarial y política.









