En diálogo con Vistazo del 4, el contador y dirigente de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Alejandro Haene, analizó la actualidad del sector empresarial misionero en el contexto de la política económica nacional y regional.
Haene explicó que la CEM nuclea a casi todas las cámaras empresarias de la provincia, salvo algunas que decidieron no integrarla. Su función principal, remarcó, es defender a las empresas y representar sus intereses en distintos ámbitos de decisión.
En relación con una reciente encuesta de optimismo empresarial, Haene advirtió que se trata de una “foto” de un momento específico, pero que el humor del sector cambia constantemente. “Hoy estamos en 38, mañana puede ser 47, y pasado 50. La situación es muy dinámica”, señaló.
Consultado sobre el consumo, afirmó que se nota un fuerte retroceso. “Este pseudoajuste —porque ajuste hay— lo está haciendo el sector privado, y más aún las personas en relación de dependencia”, sostuvo. También advirtió que el componente político puede influir en las respuestas de los empresarios, según su afinidad o no con el gobierno de turno.
Respecto a la competencia con países limítrofes como Paraguay y Brasil, Haene fue enfático: “En Paraguay no hay sindicatos, las condiciones laborales son otras, y su sistema impositivo es claro: 10% de IVA, 10% de Ganancias, 10% de cargas sociales. En Argentina, todo es más caro y complejo”.
En ese sentido, lamentó que nunca se haya concretado la zona aduanera especial para Misiones, un reclamo histórico que hubiera brindado alivio fiscal a las empresas misioneras frente a los desequilibrios con las zonas de frontera.
Sobre la política cambiaria, Haene opinó que el dólar actual no estimula las exportaciones. “Los costos internos siguen subiendo y el dólar vino bajando. Así no se puede exportar”, sentenció.
También apuntó contra la inequidad en las cargas sociales: “No puede ser que una pyme de Misiones pague lo mismo que una empresa monopólica radicada en Buenos Aires”.
Finalmente, alertó sobre el freno a la obra pública nacional y su impacto en la cadena de proveedores: “La obra pública se congeló, y eso afecta a más de 150 sectores y subsectores que dependen directamente de esa actividad”.










