Durante una entrevista en el programa Vistazo del 4, María Torres y Abril Rivas presentaron un proyecto de ley que propone la implementación de espacios de lectura para menores detenidos en la Unidad Penal IV. La iniciativa, que cuenta con el respaldo del juez César Jiménez, tiene como objetivo promover la educación y el acceso a la cultura como herramienta de transformación personal y reinserción social.
“El proyecto busca que los menores detenidos que lean y pasen una prueba vean acortados sus plazos procesales, es decir, que sean juzgados antes”, explicaron. Aclararon que no se trata de una reducción de penas, sino de agilizar los procesos judiciales que muchas veces se extienden durante años. “La mayoría, más del 50% de los menores detenidos hoy, no tienen sentencia”, advirtieron.
El proyecto lleva el nombre Lectura en contexto, ya que está pensado para un ámbito muy particular, como lo es el encierro. La idea es que los adolescentes participen de talleres en los que lean libros seleccionados por la biblioteca —materiales con mensajes positivos—, y luego realicen resúmenes como parte del proceso. Ese informe será elevado al juez como constancia de participación y compromiso. El fin último es que los jóvenes se reintegren a la sociedad en mejores condiciones. “La lectura sana”, afirmaron.
Torres compartió el caso de un adolescente que, tras ser liberado de una comisaría, volvió a buscar la segunda parte de una novela que no había terminado de leer. Abril Rivas también relató la experiencia de un joven que pidió que le lleven libros a su lugar de detención. “Estas situaciones nos impulsaron a pensar en un proyecto que formalice y amplíe ese acceso a la lectura”.
La Biblioteca Popular 2 de Abril, con más de nueve años de trabajo, ya ha creado 31 bibliotecas en distintos puntos de la provincia y del país, y se financia completamente con donaciones. Ninguno de los libros se compra. La institución lleva adelante varios proyectos educativos reconocidos incluso a nivel internacional.
El texto de la propuesta ya fue presentado en la Cámara de Representantes de Misiones y se espera su tratamiento en comisión. Aunque se iniciará con menores, las impulsoras del proyecto anticiparon que en el futuro podría ampliarse a adultos. Ya recibieron interés desde otras provincias, como Tierra del Fuego, para replicar la iniciativa.
“Estas personas son menores de edad, no reciben una pena penal como un adulto, pero están privadas de libertad durante mucho tiempo. Hay que pensar qué herramientas les damos para cuando regresen a la sociedad. La lectura y la cultura son parte de ese derecho a una segunda oportunidad”, concluyeron.










