Abogada, escribana, docente universitaria y emprendedora del sector privado, Merenda encabeza su participación electoral desde una base solidaria. “Hace cinco años comencé con colectas para ayudar a familias del interior de Misiones. Empecé sola, pidiendo a vecinos y amigos donaciones de ropa, útiles y alimentos. Lo que parecía una acción aislada se convirtió en una red de ayuda que se amplió gracias a las redes sociales”, recordó.
Ese vínculo con las necesidades más urgentes fue el motor de su involucramiento político: “Siempre me decían que ya estaba haciendo política, aunque no militaba formalmente. Con el tiempo decidí acompañar a mi prima Florencia Klipauka, actual diputada nacional. Más adelante, recibí el ofrecimiento de sumarme a la Renovación y acepté con la convicción de que desde ahí también se puede ayudar”.
Merenda va como segunda candidata en la lista 900, letra O, del sublema Postdata, acompañando a Alejandro Aranda. Destacó que se trata de un equipo joven, profesional y preparado para asumir responsabilidades institucionales.
Al ser consultada sobre su mirada de la ciudad, señaló: “Hay que reconocer que hubo avances, pero también falta mucho por hacer. Recorriendo barrios como El Porvenir 2 o Oleritos uno se encuentra con realidades muy distintas a las del centro. La falta de iluminación y la inseguridad son reclamos constantes. Hay lugares donde se roban los focos y eso genera más riesgos para los vecinos”.
Uno de los puntos centrales de su propuesta es el rol activo del concejal en el territorio: “Debemos sesionar al menos tres veces por semana en los barrios. No se puede legislar desde una oficina sin conocer la realidad. Por eso tantas ordenanzas están desconectadas de las necesidades actuales. Escuchar al vecino tiene que ser el punto de partida”, afirmó.
En ese sentido, Merenda remarcó su experiencia profesional como una herramienta útil para mejorar el funcionamiento legislativo. “Como abogada, veo a diario cómo una mala redacción de una norma puede derivar en problemas judiciales. Necesitamos concejales formados, que sepan interpretar y ejecutar correctamente las leyes”.
Finalmente, expresó su preocupación por el avance de los consumos problemáticos en sectores vulnerables y sostuvo que “existen mecanismos judiciales para internaciones involuntarias que mucha gente desconoce. Hay que trabajar en la prevención, pero también en el acompañamiento y la intervención cuando la situación lo amerita”.
Laura Merenda se define como una mujer de perfil bajo, pero decidida a ocupar espacios que permitan transformar realidades. Desde su experiencia comunitaria hasta la aspiración de un rol institucional, su propuesta se resume en una frase. “La finalidad es siempre la misma: ayudar al vecino, esté quien esté en el poder”.










