Héctor «Cacho» Bárbaro confirmó su candidatura a diputado provincial por el Partido Agrario y Social (PAyS). Fiel a su estilo frontal y sin vueltas, el histórico dirigente misionero habló sobre su decisión de regresar a la política activa, los límites que impuso para evitar alianzas sin sentido, y el rechazo creciente que percibe hacia las opciones tradicionales en la provincia.
«Yo estoy bien con mi chacra, no tenía pensado volver, pero vi que era necesario», sostuvo, en una entrevista con el programa Actualidad 4 que conduce Ariel Sayas. A sus espaldas, carga con más de 15 años de trayectoria legislativa, entre la Cámara provincial y el Congreso Nacional. «No fui de los que se sentaron en una banca a calentar el asiento. A mí la política me apasiona, la uso como vocación», aseguró.
«Debe ser de los pocos ex renovadores que dijo ‘me voy y armo mi partido político’. Y lo logró», dijo en Canal 4 Posadas. Bárbaro no esquivó el tema: «Yo reconozco que fui parte de la renovación, llegué a diputado por ese espacio. Pero en un momento dije ‘esto ya no va más’ y armé lo mío. Hoy, de los originales, no queda casi nadie ahí adentro».
Según indicó, el PAyS representa una tercera vía auténtica y profundamente misionera. «La gente pide algo distinto. Nosotros venimos con ese voto chacarero, del pequeño productor, de la yerba, del tabaco. Esa gente hoy está destruida», afirmó.
Bárbaro también analizó el contexto nacional. Apuntó directamente a Javier Milei y su impacto en la vida cotidiana del productor rural. «La gente le votó buscando un cambio, y el cambio fue para atrás. Hoy el productor yerbatero está fundido, pero algunos ni quieren admitirlo. Tienen ese ‘voto vergüenza’, les cuesta reconocer que se equivocaron».
Sin embargo, distinguió entre Milei y sus representantes locales: «A esos tipos que vinieron a ‘terminar con la casta’, yo no les compro ni un auto usado. Acá no representan nada. Son puro relato».
El actual contexto provincial tampoco sale ileso en el análisis de Bárbaro. «La renovación también está muy desgastada. Si vos ves las listas, hay muchos ‘hijos de’, muchos nombres armados. Hay gente pichada adentro mismo del espacio», señala.
Criticó la falta de reacción del Gobierno provincial frente a las problemáticas del tabaco y la yerba mate. «El productor tabacalero está vendiendo su cosecha más barata que el año pasado, con 120% de inflación. Y eso es culpa también de la provincia, que habilitó los acopios sin precio fijo, algo que nunca pasó. Es inaceptable».
En uno de los pasajes más pintorescos, acuñó una frase que promete dar vueltas por la campaña: «Hay voto guampa, acordate. Gente que en casa dice que vota una cosa, pero en la urna mete otra. Y ahí estamos nosotros».
Sobre su ex aliado Ceferino Rodríguez, al fente de la Municipalidad de San Vicente, fue tajante: «Se sentó ahí gracias a mí, pero cruzó de vereda y persiguió compañeros. Hoy pone al hijo en las listas, mientras muchos que luchan hace años por un lugar siguen esperando».
¿Por qué volver a votar a Cacho Bárbaro? El exdiputado lo resume: «Fui el autor del boleto educativo gratuito. Presentamos proyectos que buscan terminar con el oligopolio yerbatero, como lo prometió Rovira en campaña y nunca cumplió. Si entro a la Cámara, esos proyectos se van a tratar. Porque yo no dejo que duerman».
Y concluyó, entre risas: «No me gusta la guampa, pero el voto guampa sí. Ese es mío, eh».










