La jornada de lucha y marcha de las dos CTA, convocada para este jueves y a la que adhirieron algunos sindicatos del ala dura de la CGT y organizaciones sociales y estudiantiles, marcará el fin del período de unidad de las centrales obreras para volver a la tradicional división entre combativos y dialoguistas que marcó varias etapas históricas del movimiento sindical. La renuncia de Pablo Moyano a su cargo de secretario general de la CGT terminó de definir una situación que se agravó en los últimos meses en los que las diferentes miradas y posiciones estratégicas se volvieron cada vez más notorias. En los estos días, Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez, dos integrantes de la mesa chica cegetista, le dedicaron algunos calificativos al referente de Camioneros, que les respondió este sábado en el cierre de un encuentro sindical. «Lo importante es estar en la calle con los trabajadores defendiendo los derechos», retrucó.
La Jornada Federal de Lucha convocada para el jueves 5 de noviembre por la CTA de los Argentinos, de Hugo Yasky, y la CTA Autónoma, de Hugo «Cachorro» Godoy, actuó como disparador para agudizar las diferencias. A la convocatoria se fueron sumando las organizaciones más activas en el rechazo en las calles al modelo de ajuste libertario. Por ejemplo, las agrupaciones sociales de la UTEP y organismos de derechos humanos junto con la Corriente Federal de Trabajadores, que orienta el bancario Sergio Palazzo, y gremios como la UOM de Abel Furlán, los aceiteros de Abel Yofra y el Smata de Mario «Paco» Manrique, quien también renunció a la CGT, donde ocupaba el cargo de secretario gremial. Además marcharán los partidos de izquierda y habrá columnas del peronismo bonaerense, tanto las referenciadas en el gobernador Axel Kicillof como de La Cámpora.










