La expresidenta Cristina Kirchner encabezó un acto en el Instituto Patria junto a un grupo de curas villeros, en homenaje al Padre Carlos Mugica, para conmemorar los 50 años de su asesinato a manos de la Triple A, en el que advirtió que aseguró que la Argentina está viviendo «un inédito momento de individualismo».
Acompañada por el Grupo de Curas en Opción preferencial por los Pobres, un sector de la Iglesia que es muy crítico del impacto social que tienen las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, la expresidenta recordó que luego del asesinato de Mugica se desató una ola de violencia «tremenda» en la Argentina.
«Después de la muerte de Mugica hubo un tiempo en que en la Argentina era tremenda la violencia y amplios sectores de la sociedad la ignoraban y decían cosas peores como ‘algo habrán hecho’ o ‘por algo se lo habrán llevado'», señaló Cristina.
«Los que hemos atravesado la militancia política podemos brindar esa mirada. Es una mirada de esperanza, por ahí hubo momentos más difíciles todavía. Había miedo, desaparición, muerte y miseria planificada. Estos momentos de crueldad e individualismo no son inéditos», agregó.
Cristina reapareció por tercera vez en la escena pública, luego del acto realizado en Quilmes junto a la intendenta Mayra Mendoza y otro llevado a cabo también en el Instituto Patria, que sirvió para inaugurar el nuevo Salón de las Mujeres del Bicentenario.
Luego, en referencia al atentado sufrido por Mugica, aseguró que «los que vivimos la experiencia que te quieran matar sabemos que todo puede superarse».
«Él sabía que estaba amenazado de muerte. Aquellos que hemos vivido la experiencia de cerca que te quieran matar sabemos que todo puede superarse. Lo importante es la fuerza y la convicción. Lo peor que podemos hacer es agachar la cabeza ante lo que está pasando. Ahí sí estaremos vencidos», advirtió.
Por último, la expresidenta dedicó unas palabras con motivo del Día del Himno Nacional. «Hoy escuchaba y veía que conmemorando el Himno Nacional Argentino hablaban de libertad. La libertad es una maravillosa palabra. Pero ‘ved en trono a la noble igualdad’ dice nuestro himno. No olvidemos entonces junto a la libertad como un valor preciado que nuestro himno se inclina ante la noble igualdad. Las cosas completas y por su nombre», concluyó Cristina.
Quién fue, qué hizo y quiénes asesinaron a Carlos Mugica
El sábado 11 de mayo de 1974, a las 20.15, el cura Carlos Mugica fue asesinado en la puerta de la parroquia San Francisco Solano del barrio Mataderos. Quienes leyeron el diario La Opinión del domingo 12, se encontraron en la tapa con la trágica noticia: “Asesinaron en Mataderos al padre Mugica”. Carlos Mugica fue un sacerdote que tuvo un rol muy relevante en las décadas del ’60 y el ’70. En la nota, su historia y el trágico final.
(El Destape) Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe nació el 7 de octubre de 1930 en Villa Luro, ciudad de Buenos Aires, en el seno de una familia de la aristocracia argentina. Sin embargo, su vida tomó un rumbo diferente al que muchos esperaban, ya que su compromiso con los más necesitados lo llevó a convertirse en uno de los sacerdotes más influyentes de la década del ’60 y ’70.
Luego de terminar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, Carlos Mugica comenzó la carrera de derecho, pero pronto la abandonó para ingresar en 1951 al Seminario Metropolitano de Buenos Aires. Ocho años más tarde, el 20 de diciembre de 1959, fue ordenado sacerdote en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires.
Comenzada la década del 60, Mugica se desempeñó como asesor espiritual de la Juventud Estudiantil Católica del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Juventud Universitaria Católica de la Facultad de Medicina. Allí formó a jóvenes que posteriormente se sumarían a la Tendencia Revolucionaria de la Juventud Peronista y a la agrupación Montoneros.
En 1967, Carlos Mugica se integró al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, una corriente renovadora dentro de la iglesia católica con un profundo compromiso con la realidad social y política de América Latina. Desde entonces, se enfocó en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
La mayor parte de su trabajo comunitario lo realizó en la Villa 31, en el barrio porteño de Retiro, donde había sido nombrado párroco de la Capilla del Cristo Obrero. En los primeros años ’70, Mugica junto a sus compañeros y colaboradores inició lo que se conocería luego como movimiento de curas villeros, una organización que buscaba mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las villas miserias.
Cómo murió Carlos Mugica
Carlos Mugica se destacó por su labor solidaria en la Villa 31, donde se dedicó a la construcción de viviendas, la creación de comedores populares y la organización de actividades culturales y deportivas para los jóvenes. Además, promovió la organización de los vecinos para que lucharan juntos por sus derechos y denunciaran las injusticias de las que eran víctimas.
Sin embargo, su compromiso con los más necesitados también le trajo enemigos poderosos. El 11 de mayo de 1974, a las puertas de la iglesia de San Francisco Solana, en su barrio natal de Villa Luro, Mugica fue asesinado por integrantes de la organización armada paraestatal Alianza Anticomunista Argentina (Triple A).












