Cuatro camionetas robadas en Brasil, todas sin documentación y adaptadas para contrabando, fueron secuestradas en distintos operativos realizados por la Unidad Regional XII de la Policía de Misiones en los municipios de Pozo Azul y Bernardo de Irigoyen. Las autoridades investigaban el accionar de una presunta banda criminal de origen brasileño que operaba en la frontera.
El primer procedimiento se registró en Pozo Azul, sobre la Ruta Provincial N.º 17. Una patrulla rural de la comisaría local detectó tres camionetas —dos Toyota SW4 y una Fiat Toro— que se desplazaban en caravana. Al notar la presencia policial, los conductores aceleraron y escaparon rumbo a Bernardo de Irigoyen. Tras un despliegue de seguridad, los móviles fueron hallados abandonados dentro de una chacra, donde los ocupantes huyeron a pie hacia el monte.
Con orden judicial, los efectivos inspeccionaron los vehículos y constataron que estaban desmantelados por dentro: sin asientos traseros ni paneles laterales, y con modificaciones para ocultar mercadería. Además, se detectaron sistemas de comunicación clandestina. Las verificaciones confirmaron que los tres rodados tenían pedido de secuestro por robo en Brasil.
Un día antes, en Bernardo de Irigoyen, agentes de la División Seguridad Vial y Turismo habían interceptado una Ford Ranger con patente brasileña que circulaba con una luz delantera apagada. El conductor descendió abruptamente y escapó corriendo por un paso clandestino hacia territorio brasileño, dejando abandonado el vehículo. El rodado también fue incautado y quedó a disposición de la Justicia.
La Policía de Misiones inició gestiones con fuerzas de seguridad de Brasil para rastrear el origen de los vehículos y la posible conexión entre los hechos. Todo indica que los rodados formaban parte de una red transfronteriza dedicada al contrabando y al tráfico ilegal de vehículos. Hasta el momento no se registraron detenidos, pero continúan los operativos conjuntos para dar con los integrantes de la banda.














