Aunque la declaración estaba programada para las 10, llegó con media hora de retraso, escoltado y custodiado con chaleco antibalas y casco. La Policía misionera montó un operativo de seguridad significativo en el acceso al Juzgado.
La audiencia sufrió retrasos adicionales. Frente a la fiscal Silvia Barronis, el juez Miguel Ángel Faría y su defensa, a Sebastián Kiczka se le presentaron las pruebas en su contra. Al ser consultado sobre si deseaba declarar, el imputado optó por ejercer su derecho constitucional al silencio, una decisión similar a la de su hermano Germán el viernes pasado.












