Uribe Turbay, hijo de la periodista asesinada Diana Turbay y nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala, murió en la Fundación Santa Fe, donde permanecía internado desde el atentado. Su estado de salud se agravó el sábado, luego de sufrir un sangrado intracerebral agudo que obligó a una cirugía de urgencia. Horas más tarde, el centro médico informó que su cuadro era “extremadamente crítico” debido a un edema cerebral persistente y un sangrado de difícil control.
El ex presidente Álvaro Uribe Vélez, líder del partido Centro Democrático al que pertenecía el fallecido, expresó: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza”. Su esposa, María Claudia Tarazona, escribió en redes: “Siempre serás el amor de mi vida. Yo cuidaré de nuestros hijos. Descansa en paz”.
El medio francés RFI recordó que Uribe Turbay era considerado el principal candidato de la derecha para las elecciones presidenciales de 2026. Su asesinato reaviva el recuerdo de la ola de violencia política que marcó a Colombia en las décadas de 1980 y 1990.
Por el ataque fueron detenidos un menor de 15 años, señalado como el autor material, y Elder José Arteaga Hernández, alias “El Costeño”, acusado de ser el cerebro logístico. Las autoridades sostienen que la disidencia guerrillera Segunda Marquetalia, fundada por Iván Márquez, estaría detrás de la planificación.
La vicepresidenta Francia Márquez lamentó el hecho: “La violencia no puede seguir marcando nuestro destino. La democracia no se construye con balas ni con sangre, sino con respeto y diálogo”.














