El dólar cerró la última semana con tendencia bajista, aunque los inversores siguen atentos a su evolución por los fuertes compromisos de deuda en pesos que el Tesoro debe afrontar en agosto, superiores a los US$17.000 millones. El Ministerio de Economía deberá renovar $14,98 billones este viernes y otros $8,03 billones el 29 de agosto. A lo largo del fin de semana, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, aclaró que parte de las cifras que generaron preocupación incluyen Lecaps en poder del Banco Central que se refinancian por fuera de las licitaciones. Defendió además la estrategia oficial, asegurando que seguirá alineada con la política monetaria para evitar excesos de liquidez.
La suba de tasas de interés y de encajes dispuesta por el Banco Central generó un aumento del costo del dinero, desincentivando la demanda en el mercado cambiario. Según la consultora LCG, la presión sobre el dólar spot cedió en los últimos días por este factor y por el regreso de la oferta del sector agroexportador, aunque advirtió que las expectativas de devaluación implícitas en los contratos cortos de dólar futuro se mantienen en torno al 3% mensual hasta las elecciones.
En este contexto, el escenario cambiario sigue siendo frágil. Con un saldo comercial que podría volverse negativo tras el fin del ciclo de fuertes liquidaciones del agro y una mayor compra de dólares por parte de las familias ante la percepción de que aún está barato, la volatilidad continuará latente.
Otro punto clave de la semana será el dato de inflación de julio que el INDEC difundirá el miércoles. Las estimaciones privadas apuntan a un registro inferior al 2%, aunque con la advertencia de que no reflejará el posible traslado a precios del salto del dólar a fines del mes pasado. En la ciudad de Buenos Aires, el costo de vida subió 2,5% en julio, acelerándose respecto del 2,1% previo. Según LCG, la suba del dólar de fin de mes podría impactar de lleno en agosto, aunque el pass-through sería más moderado por la estabilidad cambiaria de los últimos días, la baja velocidad de la actividad económica y la contención de márgenes en las importaciones.
Con el dólar, las tasas, la licitación de deuda y la inflación en el centro de la escena, la semana pondrá a prueba la capacidad del Gobierno para sostener el orden fiscal y financiero en medio de un clima de incertidumbre política y económica previo a las elecciones.














