Moscú criticó en reiteradas ocasiones la supuesta conferencia sobre Ucrania en Suiza, país que abandonó su tradicional neutralidad y se unió a las sanciones contra esa ciudad rusa. Por este motivo, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, manifestó su descontento por no haber sido invitado a la cumbre de paz para Ucrania que tendría y acusó a Occidente de obstaculizar las negociaciones para solucionar el conflicto a través de vías políticas y diplomáticas.
Durante una rueda de prensa, Putin expresó: «A Rusia se le acusa de no querer participar en negociaciones, pero tampoco nos invitan”. El mandatario ruso expresó que el objetivo de los organizadores del encuentro, concebido como una iniciativa propagandística contra Moscú, es «reunir al mayor número de países posible» y luego anunciar que «todo fue acordado entre todos» y luego las decisiones se presentarán a Rusia como «un ultimátum».










