Un relevamiento municipal en 6.914 viviendas ubica a macetas, baldes y bebederos de mascotas como los principales focos del vector del dengue. Desde el área de Epidemiología piden extremar la limpieza en los hogares ante la llegada del fenómeno El Niño.
La Municipalidad de Posadas detectó la presencia del mosquito Aedes aegypti en el 7,4% de las 6.914 viviendas inspeccionadas durante el 44º Levantamiento de Índices Rápidos (Liraa). El relevamiento, que abarcó diversos barrios de la capital entre el 21 y el 29 de septiembre, señala que el 63,9% de los focos se ubica en depósitos móviles de uso cotidiano, tales como macetas, floreros, platos, baldes y bebederos de animales.
En la escala de recipientes con muestras positivas, las cubiertas y neumáticos ocupan el segundo lugar con el 17,4% de los hallazgos. Los desechos domiciliarios y elementos en desuso representan el 11,8% restante. En el barrio Itaembé Guazú, la acumulación de neumáticos constituye el principal factor de riesgo, situación que demanda la intensificación del descacharrado y la correcta disposición final de estos insumos.
La zona sur de la capital presenta la mayor concentración del insecto. Las mediciones ubican los valores más altos en las delegaciones de Dolores Sur, Dolores Norte y Miguel Lanús, además de registros elevados en Villa Urquiza. Esta información cartográfica orienta la acción de las cuadrillas territoriales para bloquear la reproducción del mosquito en los sectores más vulnerables.
El director de Epidemiología y Vigilancia de la Salud, Fabricio Tejerina, precisó que el índice actual se ubica por debajo del registro estival y dentro del promedio histórico de la ciudad. El funcionario advirtió sobre la urgencia de anticipar medidas preventivas frente a las precipitaciones y temperaturas que trae el fenómeno climático El Niño, factor que favorece la reproducción del vector del dengue.
El municipio mantiene operativos de monitoreo casa por casa, puntos limpios y recolección gratuita de cacharros. Tejerina instó a los vecinos a vaciar, cepillar y vaciar recipientes con agua acumulada al menos una vez por semana, fundamentalmente tras los periodos de lluvia, además de acudir al sistema de salud ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad.












