Aproximadamente un centenar de usuarios se concentraron ayer miércoles frente a las oficinas de la empresa Samsa, en Posadas, para reclamar por montos en las boletas que consideran abusivos. Los manifestantes denunciaron la llegada de facturas que, en algunos casos, alcanzan el millón de pesos, lo cual consideran «impagable para la economía familiar», expresaron. La movilización, que incluyó la exhibición de boletas y carteles, buscó visibilizar el descontento ante lo que califican como aumentos desproporcionados en el servicio de agua potable.
El reclamo contó con el acompañamiento del abogado defensor de usuarios, Horacio Enrique Koncke, quien solicitó respuestas formales ante la falta de correspondencia entre el consumo y los cargos facturados. Además del impacto económico, los vecinos cuestionaron la calidad del servicio debido a la baja presión y los cortes en el suministro que sufren distintos barrios durante el día. De esta manera, los usuarios esperan la apertura de una instancia de diálogo con la prestataria para revisar los casos puntuales y frenar las ejecuciones de deuda.
Los manifestantes aseguraron que recibieron boletas con montos muy superiores a los habituales, incluso de cientos de miles de pesos. Algunas facturas denunciadas superan los $300.000 y $500.000, y en ciertos casos se acercan al millón de pesos.










