El avance de las aguas en los arroyos Paranay y Piray Guazú interrumpe el tránsito en la Ruta Nacional 12 y deja 28 personas bajo asistencia.
La crecida del río Paraná y el desborde de cauces internos causan anegamientos e interrupciones viales en varios sectores de Misiones. El fenómeno deja hasta el momento 28 personas bajo asistencia provincial, la clausura de dos puentes centrales sobre la Ruta Nacional 12 y la suspensión total en ocho pasos fluviales de la frontera.
Los relevamientos de la Policía de Misiones señalan una suba constante en las cuencas de los arroyos Paranay y Piray Guazú. En la jurisdicción de Montecarlo, el viaducto sobre el Paranay —vínculo entre El Alcázar y Caraguatay— permanece cerrado al tránsito general. El nivel del agua registra un incremento de seis milímetros por hora y roza la carpeta asfáltica. Igual panorama presenta el puente Banana sobre el Piray Guazú, nexo entre Puerto Piray y Eldorado, donde el cauce sube a razón de ocho milímetros por hora.
En ambos cruces, las autoridades imponen un estricto control de seguridad. Solo autorizan el paso peatonal y la circulación de ambulancias o transporte para pacientes que requieren tratamientos de salud. Por su parte, el puente Fabuel sobre el arroyo Piray Miní continúa inhabilitado en la zona rural de Eldorado, aunque el tramo de la Ruta 12 en ese mismo sector soporta el flujo de vehículos sin cortes.
El impacto social de la crecida abarca a 14 adultos y 14 menores de edad. La Unidad Regional IV de Puerto Rico brinda albergue a 11 pobladores, mientras la Unidad Regional V de Puerto Iguazú asiste a otros 17 damnificados. En Colonia Victoria, el avance de las aguas rodeó una vivienda familiar, hecho que motivó el traslado de los residentes hacia un terreno de mayor altura dentro de la misma propiedad.
La interrupción de los servicios fluviales afecta a los puertos de Eldorado, Mado, Victoria, Libertad, Maní, Leoni, Oasis e Iguazú, trayectos que unen la provincia con la República del Paraguay. Las fuerzas provinciales mantienen patrullajes permanentes sobre los accesos en riesgo, vigilan las marcas de las cuencas e imparten auxilio en los barrios costeros.












