Puerto Rico será la sede de la articulación entre Puerto Rico, Capioví, Garuhapé, El Alcázar, Ruiz de Montoya y Puerto Leoni. El acuerdo apunta a coordinar recursos humanos, técnicos y económicos para sostener la transitabilidad de los caminos terrados y facilitar el traslado de la producción y de los habitantes de las colonias del departamento Libertador General San Martín.
Los seis municipios que integran el Departamento Libertador General San Martín acordaron avanzar en la conformación de un consorcio vial departamental destinado a coordinar tareas de mantenimiento y mejoramiento de los caminos terrados de la región. La iniciativa reúne a Puerto Rico, Capioví, Garuhapé, El Alcázar, Ruiz de Montoya y Puerto Leoni, con el objetivo de organizar una respuesta conjunta frente a una problemática que atraviesa a las seis administraciones municipales y adquiere particular importancia en las zonas rurales.
El acuerdo fue suscripto en la Sala de Situación de la Municipalidad de Puerto Rico, con la participación del intendente anfitrión, Carlos Koth; Eduardo Vázquez, de El Alcázar; Gerardo Schmied, de Garuhapé; Ramón Alberto Arrúa, de Capioví; Víctor Vogel, de Ruiz de Montoya; y Elvio Rivas, de Puerto Leoni. También participaron el presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Nicolás Mazal, integrantes de su equipo y los responsables de las áreas de Obras Públicas de los seis municipios.
La decisión constituye un paso más dentro de una modalidad de cooperación regional que los jefes comunales de la zona vienen sosteniendo en materia de gestión. En julio, una reunión de intendentes realizada en Puerto Rico volvió a reunir a representantes de municipios del centro y norte provincial para analizar problemas comunes y mecanismos de trabajo conjunto. En ese encuentro, Koth planteó la necesidad de concentrar esfuerzos en la gestión municipal y en la búsqueda de respuestas concretas para las comunidades.
El nuevo consorcio también se inscribe en una agenda más amplia de articulación entre los gobiernos locales y la Provincia. El 23 de julio, el gobernador Hugo Passalacqua encabezó en San Ignacio una jornada de trabajo con intendentes de casi 40 municipios, organizada en mesas temáticas con participación de ministros y responsables de organismos provinciales. La infraestructura vial, la energía, el agua potable y los caminos rurales estuvieron entre las demandas planteadas por los jefes comunales como prioridades para la planificación provincial de 2027.
En ese esquema, la creación del consorcio vial departamental introduce una herramienta específica para abordar el mantenimiento de los caminos de tierra desde una perspectiva regional. La propuesta parte de una cuestión práctica: los problemas de transitabilidad atraviesan los límites administrativos de cada municipio y requieren maquinaria, personal y capacidad operativa que muchas veces pueden aprovecharse mejor mediante una coordinación entre las comunas y la Dirección Provincial de Vialidad.
Koth sostuvo que la iniciativa surgió de la necesidad de profundizar la cooperación entre los municipios para afrontar las dificultades actuales y optimizar los recursos disponibles. Según explicó, el trabajo conjunto permitirá coordinar los recursos humanos, técnicos y económicos existentes tanto en las administraciones municipales como en el ámbito provincial.
La prioridad estará puesta en los caminos terrados, especialmente durante períodos de lluvias y otros fenómenos meteorológicos que deterioran las superficies de rodamiento y dificultan el tránsito. En las zonas rurales, el estado de esas vías tiene una incidencia directa sobre la actividad cotidiana de las familias que viven en las colonias y sobre la posibilidad de trasladar la producción hacia los centros de acopio, secaderos, establecimientos industriales y mercados.
La cuestión tiene particular relevancia en un departamento cuya estructura territorial combina seis municipios con una extensa superficie rural. Puerto Rico, cabecera departamental, Capioví, El Alcázar, Garuhapé, Puerto Leoni y Ruiz de Montoya conforman formalmente el Departamento Libertador General San Martín, según la división administrativa provincial.
El mantenimiento de los caminos rurales adquiere así una dimensión que excede la conservación de una vía de circulación. Para los municipios, garantizar la transitabilidad significa sostener el vínculo cotidiano entre las colonias y los cascos urbanos, permitir el desplazamiento de los vecinos y facilitar la salida de la producción. En una provincia donde buena parte de la actividad productiva se desarrolla fuera de los centros urbanos, la infraestructura vial rural forma parte de la estructura básica que permite que esa producción llegue a los circuitos comerciales.
La propia agenda provincial reciente refleja esa preocupación. Durante la reunión del Gabinete con intendentes realizada en San Ignacio, Vialidad Provincial, el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento y Energía de Misiones integraron una de las mesas de trabajo destinadas a relevar necesidades y proyectos municipales. El encuentro buscó además reunir prioridades territoriales para la elaboración del Presupuesto Provincial 2027.
El desafío para el consorcio será convertir el acuerdo político y administrativo en un mecanismo operativo. La eficacia de la herramienta dependerá de la capacidad para establecer prioridades, coordinar equipos y maquinaria, definir criterios comunes de intervención y sostener las tareas de mantenimiento antes de que los deterioros se conviertan en interrupciones de tránsito.
Por ahora, los seis intendentes formalizaron la decisión de trabajar bajo ese esquema y acordaron colocar el mantenimiento de los caminos terrados entre las primeras tareas de la agenda conjunta. La iniciativa busca que la respuesta ante las dificultades de la red vial rural deje de depender exclusivamente de la capacidad individual de cada municipio y avance hacia una planificación compartida para todo el departamento.













