La patrulla se extendió a lo largo de aproximadamente 15 kilómetros dentro del área protegida. Durante el recorrido se detectaron y destruyeron sobrados y saleros artificiales, estructuras que suelen utilizarse para la caza furtiva.

En el lugar también se encontraron restos de fauna, además de cortes de palmitos, residuos inorgánicos y cartuchos calibre 16 servidos, evidencias que dan cuenta de actividades ilegales dentro del parque.
Estas recorridas forman parte de las tareas habituales de control y vigilancia que se realizan en las áreas naturales protegidas para prevenir la caza furtiva y otras acciones que afectan la biodiversidad provincial.










