El doctor Gabriel Rabinovich, investigador superior del CONICET y autoridad en inmunología y oncología, en su reciente visita a Misiones, donó un citómetro de flujo, una herramienta fundamental en biomedicina y ciencias de la vida, que permite analizar con rapidez y precisión múltiples características de células y partículas.
El profesional estuvo en Posadas para acompañar el cuarenta aniversario de la carrera de Farmacia de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), la misma casa de estudios que el año pasado le otorgó el Doctorado Honoris Causa.
En esta oportunidad, el especialista dijo que el futuro de Misiones «es súper prometedor» y destacó que hay pocas provincias que la puedan equiparar”, sobre todo, al referirse al ecosistema que integran el Parque de la Salud, el hospital Central Madariaga, el Instituto Misionero del Cáncer, el Banco de Sangre y la propia Universidad, al que describió como un “verdadero complejo de innovación biomédica”.
Destacó, asimismo, la incorporación del equipo PET/TC al Instituto Misionero del Cáncer como un avance fundamental para la detección y el tratamiento de tumores. “Una de las cosas que más me emocionó conocer cuando estuve aquí la última vez fue el Instituto del Cáncer y también el hospital. No tienen nada que envidiarles a muchísimos hospitales que conozco en el mundo”, afirmó.
Rabinovich resaltó las ventajas de esta tecnología: “Tienen la posibilidad de diagnosticar, tratar, ver el pronóstico de pacientes con cáncer y generar mejores tratamientos personalizados”. Y proyectó: “Se trata de una provincia que está subiendo cada vez más y más alto; es un ejemplo para el país”.
El investigador confesó haberse “enamorado de la provincia”, donde encontró “profesionales increíbles, recursos humanos de excelencia y una comunidad científica con enorme potencial”. Mencionó, en particular, a talentos locales como Edgardo Salvatierra y Juan Carlos Stupirski. “Es un honor poder hacer ciencia junto a equipos misioneros”, sostuvo.
Para Rabinovich, este recorrido es posible gracias a un entramado de instituciones y políticas públicas. “Yo puedo estar acá contando lo que hicimos porque a mí me dieron oportunidades: la Universidad Pública, el CONICET, el Ministerio de Ciencia, fundaciones y familias que apoyaron. Un gobierno tiene que dar oportunidades; después cada persona decide tomarlas, pero gobernar es eso: dar oportunidades”, reflexionó.
Sobre el final, subrayó el papel social de la ciencia y la importancia de que sus avances lleguen a la comunidad. “Lo más maravilloso es el cariño de la gente. Aunque no entiendan de proteínas o anticuerpos, saben que estamos trabajando para algo bueno. La ciencia une, y por eso hacemos ciencia para todos y todas”, concluyó.
El potencial transformador
Esta visita también puso en relieve una línea de investigación clave liderada por Rabinovich, que podría revolucionar el tratamiento del cáncer. Su equipo en el Laboratorio de Glicomedicina del IBYME identificó el mecanismo de acción de la proteína Galectina-1, central en la capacidad de los tumores para evadir el sistema inmune y desarrollar sus propios vasos sanguíneos.
El estudio reveló un circuito molecular que explica cómo los tumores aprovechan esta proteína para protegerse. “Seguimos un enfoque que conecta los programas inmunitarios y vasculares de estas células. Los resultados aportan nuevas perspectivas terapéuticas”, explicó el científico.
Según explicaron, quedó demostrado que una alta expresión de Galectina-1 se asocia directamente con un peor pronóstico en pacientes oncológicos. Al bloquear este mecanismo con un anticuerpo, el equipo logró reducir el crecimiento tumoral en ratones, lo que abre la puerta a potenciar terapias existentes, como los inhibidores de puntos de control inmunitario y los tratamientos antiangiogénicos.
Este avance sustenta el trabajo de Galtec, la empresa biotecnológica fundada en 2023 para trasladar estos descubrimientos al desarrollo de terapias aplicables, marcando una sinergia crucial entre la investigación académica y la innovación tecnológica.
Ciencia con impacto directo en la población
La visión de Rabinovich resalta una cualidad distintiva de Misiones, destacan desde el Gobierno local, ya que la provincia genera las condiciones para que la investigación no se confine a las publicaciones académicas, sino que se traduzca en políticas sanitarias concretas. Su concepto de “cerrar el ciclo” sintetiza esta idea, donde pacientes, estudiantes, docentes y profesionales trabajan en conjunto, con equipamiento de primer nivel y respaldo estatal.
En esa línea, desde el oficialismo recuerdan que mientras la Nación avanza con restricciones presupuestarias para la ciencia, Misiones avanza con la incorporación de tecnología de punta, como el citómetro de flujo, que facilitará investigaciones básicas, traslacionales y clínicas in situ.
La trascendencia de este modelo radica en comprender que la salud, además de la asistencia médica, también es prevención, investigación y desarrollo tecnológico. La inversión en política científica y sanitaria se traduce directamente en una mejor calidad de vida para los misioneros.











