Las cifras implican, para el universo de los 31 aglomerados urbanos de la EPH, que por debajo de la línea de pobreza se encuentran 2.456.090 hogares, que incluyen a 9.451.018 personas; y, dentro de ese conjunto, 565.821 hogares se encuentran por debajo de la línea de indigencia, lo que representa 2.051.984 personas indigentes. Si se extrapolan los datos de los 31 aglomerados relevados a toda la población (47 millones de habitantes), 14.850 millones todavía son pobres y 3,2 millones son indigentes.
Con respecto al segundo semestre de 2024, la incidencia de la pobreza registró un descenso tanto en los hogares como en las personas, de 4,5 y 6,5 puntos porcentuales (p.p.), respectivamente. En el caso de la indigencia, mostró una disminución de 0,8 p.p. en los hogares y de 1,3 p.p. en las personas. A nivel regional se observó una disminución de la pobreza y la indigencia en todas las regiones.
En cuanto a los grupos de edad, según condición de pobreza, se destaca que más de la mitad (51,9%) de las personas de 0 a 14 años formar parte de hogares bajo la línea de pobreza. El porcentaje total de personas bajo la línea de pobreza para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años es de 44,9% y 33,6%, respectivamente. En la población de 65 años y más, el 16% de las personas se ubicó bajo la línea de pobreza.
Las mayores incidencias de la pobreza en personas se observaron en las regiones Noreste (NEA), 47%; y Noroeste (NOA), 42,8%. Las menores, por su parte, se registraron en las regiones Patagonia, 33,5%; y Pampeana, 35,6%. En los aglomerados de 500.000 y más habitantes se observó, al igual que en los aglomerados de menos de 500.000, un descenso de la pobreza de 14,8 p.p. con respecto al primer semestre de 2024.










