El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, instó esta semana a los diputados nacionales por la provincia a votar a favor de la Ley de Emergencia Pediátrica que garantizará financiamiento al Hospital Garrahan y a la red de salud infantil del país. La sesión en Diputados de la Nación será este miércoles 6 de agosto, en un contexto de crisis sanitaria por recortes presupuestarios.
El exgobernador y médico pediatra —quien también es candidato a diputado nacional— se pronunció tras el pedido urgente que los trabajadores del Garrahan dirigieron al gobernador Hugo Passalacqua y a la bancada misionera. «No es ideología, es defender el futuro», resumió Herrera Ahuad, en declaraciones a medios de Posadas donde combinó datos sanitarios, advertencias históricas y un reclamo transversal.
La carta del hospital —publicada el 4 de agosto— revela el impacto concreto en Misiones: en 2024, se atendieron 4.512 consultas externas, 783 teleconsultas, 189 cirugías y 9 trasplantes a niños misioneros. El centro, afectado por un recorte del 40% en su presupuesto desde diciembre de 2023, advirtió sobre riesgos en tratamientos oncológicos, cirugías y salarios atrasados.
En ese sentido, Herrera Ahuad destacó el papel que cumple el hospital Garrahan en la pediatría argentina y pidió no dar por sentado lo que costó tanto construir. «En los 90, la mortalidad infantil en Misiones era del 32‰; hoy es del 7‰. No volvamos atrás», reclamó en un llamado directo a la responsabilidad política de todos los diputados por Misiones.
En ese sentido, también recordó que Misiones depende de hospitales de referencia como el Garrahan para casos complejos. «El misionero hoy elige dónde atenderse, pero sin ese hospital, no hay opción», afirmó, en alusión al modelo de salud pública. al tiempo que también criticó la «motosierra», la palabra que eligió el presidente Javier Milei para habalr de los recortes feroces que produce en el Estado y que tienne implicancia directa en la población. «Destruir es rápido, construir lleva años», sostiene el legislador mientras defendió el sistema de financiamiento colectivo: «La salud no es gratis: la pagamos entre todos».
«Esto no es de izquierda o derecha; es defender la vida», insistió, desmarcando el tema de la grieta ideológica y dejando en claro que su pedido fue dirigido tanto a los diputados de su espacio, la Renovación, como de todo el arco político, para que den quórum y voten la ley. Su estrategia apela al «compromiso con 1.5 millones de misioneros», y no a lealtades partidarias.
Esta proyecto que el Congreso argentino analiza para concertir en Ley, busca fondos extraordinarios para evitar el colapso en la atención de cáncer, cardiopatías y otras patologías infantiles. Si la ley fracasa, el Garrahan enfrentaría un «colapso sin precedentes», afectando a más de cien mil niños por año.
Herrera Ahuad conoce el tema de primera mano: como exministro de Salud y gestor de la red provincial, conoce el costo de desmantelar sistemas. «No voten por mí; voten por los misioneros», exhortó.
Esta ley enfrenta un contexto particular, donde el propio presidente del país, Javier Milei, advierte que vetará la ley y el ministro de Economía nacional, Luis «Toto» Caputo, insiste en el ajuste fiscal.
Si bien el hospital Garrahan atiende a pacientes de toda Latinoamérica, el 60% son de las provincias argentinas.










