El presidente de la Cooperativa Frigorífica Leandro N. Alem (COFRA), Ricardo Saraceni, alertó sobre el crecimiento de las importaciones de carne de cerdo brasileña y advirtió sobre los efectos de la competencia desleal en el sector. Según explicó, el producto que ingresa al país contiene ractopamina, un aditivo utilizado en los últimos 30 días de engorde del animal, que está prohibido en Argentina.
“Acá ingresa el cerdo con un aditivo llamado ractopamina”, señaló Saraceni en una entrevista, y remarcó que esta sustancia representa una ventaja productiva para el exterior, en desmedro de quienes producen con normas sanitarias locales.
De acuerdo al titular de la cooperativa, las importaciones desde Brasil aumentaron un 500% en el primer semestre del año, superando las 30 mil toneladas. Saraceni atribuyó el fenómeno a un tipo de cambio que favoreció la importación, lo que perjudicó la rentabilidad de los productores locales.
Aunque aclaró que no existe evidencia científica que demuestre daños en la salud humana por el consumo de ractopamina, también subrayó que la Unión Europea, Rusia y China prohíben la entrada de productos que contengan ese aditivo. “No es menor que los principales mercados del mundo lo rechacen”, sostuvo.
Saraceni también apuntó que, si bien las ventas de COFRA no cayeron, los márgenes de rentabilidad se achicaron. “Hoy el consumidor está manejando los precios”, dijo, y destacó que muchos compradores no convalidan los aumentos.
Finalmente, lanzó un mensaje claro a los consumidores misioneros: “Defiendan el producto local. Yo no estoy hablando solamente de COFRA, sino que hay productores chicos que también lo venden. Hay que defender el producto local, acá hay que ser misionero hasta la cepa”.
El consumo de carne de cerdo en Argentina creció de forma sostenida en los últimos 20 años, consolidándose como una opción cada vez más elegida por su precio y calidad. Sin embargo, el ingreso de productos foráneos, sin los mismos controles ni exigencias, pone en riesgo ese desarrollo.










