El secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), Antonio “Yiyo” Acosta, describió un panorama preocupante para el sector turístico de la provincia. En una entrevista, afirmó que la baja de la actividad ya se sentía en toda la Argentina y que los restaurantes y hoteles misioneros enfrentaban un escenario complejo: “No tenemos pasajeros en los hoteles ni comensales en los restaurantes”.
Acosta explicó que el sector abarcaba una amplia gama de servicios, desde restaurantes y hoteles hasta casinos y albergues transitorios, y sostuvo que, tras una recuperación notable post pandemia, la actividad volvía a caer por efecto de las políticas nacionales. “Se recuperó de una forma increíble al haber demanda y que el país estaba en condiciones”, recordó, pero lamentó que la situación actual no permitía sostener esa mejora.
El dirigente consideró que la temporada alta en ciudades como Eldorado, Oberá y Posadas representaba la única esperanza de alivio para muchas empresas del sector. “Es la bocanada de oxígeno que esperamos”, expresó. Diferenció el caso de Iguazú, que mantenía turismo todo el año gracias a su posicionamiento como “Maravilla del Mundo”.
En relación a los sueldos, indicó que si bien los salarios se seguían pagando, muchas veces no se hacía en tiempo y forma. “El aguinaldo le tiene que cumplir. Se termina pactando en una o dos veces”, comentó. También reconoció que hubo despidos durante 2024 y que este año continuaban, aunque de manera escalonada. Para sostener al personal estable, los empresarios apelaban a licencias, francos anticipados o vacaciones.
Por otra parte, Acosta cuestionó la competencia desleal de quienes alquilaban departamentos por fuera del circuito formal: “Hay mucha gente que tiene cinco o diez departamentos que alquilan en negro. No está regulado y nadie hace nada”, criticó. Señaló que esa situación ponía en desventaja a los hoteles que sí cumplían con las regulaciones y pagaban todos los gastos correspondientes.
Por último, recordó que en crisis anteriores el Estado había asistido al sector, pero esta vez la respuesta no llegaba. “En 2001 pasamos situaciones tremendas, pero fue la primera vez que el Estado asistió pagando sueldos. Hoy no pasa eso”, concluyó.










