Denis Brocherd, productor yerbatero y candidato a diputado provincial por el Frente Renovador de la Concordia, compartió su recorrido personal y profesional, desde su infancia en Montecarlo hasta su actual incursión en la política.
Brocherd proviene de una familia con profundas raíces en la producción agrícola, específicamente en el cultivo de yerba mate. «Ya venimos de una familia que está en la yerba mate desde mis abuelos, que emigraron desde Alemania. Mi bisabuelo fue incluso fundador de una cooperativa», relató. Desde niño, el campo fue su escuela. «Era ir a la escuela entre semana y los fines de semana ir a la chacra a trabajar», recordó con nostalgia.
Formado como ingeniero aeronáutico, Brocherd también se ha destacado en el ámbito cooperativo y productivo. Su experiencia incluye haber sido director de Minas del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), donde pudo comprender de cerca los desafíos y oportunidades del sector productivo.
En cuanto a su candidatura, explicó que su vinculación con el Frente Renovador se dio de manera natural tras años de trabajo con diferentes dirigentes y funcionarios del espacio. «Me interesó porque es una forma de encontrar una salida a las diferentes problemáticas», afirmó.
Brocherd se mostró preocupado por la situación actual del sector yerbatero. «Estamos atravesando una crisis. La desregulación nos llevó a enfrentar muchas situaciones complicadas», explicó, y destacó la necesidad de defender al pequeño productor y fomentar políticas que mejoren su competitividad.
En su visión, el cooperativismo es una herramienta clave para el desarrollo de los productores. «Las cooperativas son una red de contención, una forma de enfrentar las dificultades juntos», aseguró, y subrayó la importancia de fortalecerlas y fomentar su expansión.
En cuanto a su expectativa como legislador, Brocherd afirmó que buscará impulsar el cooperativismo y promover políticas que fortalezcan el sector productivo. A sus 36 años, representa una nueva generación de dirigentes que buscan transformar la realidad provincial sin perder el arraigo familiar y productivo que los define.
«Queremos que los productores puedan vivir dignamente de su trabajo, que puedan tener una casa digna y que puedan mandar a sus hijos a estudiar», concluyó.










