A una semana de la desaparición de Lian Flores, el niño de 3 años que fue visto por última vez el 22 de febrero en el pueblo cordobés Ballesteros Sud, las autoridades continúan con los intensos rastrillajes y allanamientos para encontrar al menor. Durante estos días, desplegaron más de 300 efectivos en la búsqueda por tierra, aire y agua, y realizaron 15 allanamientos en las localidades cercanas. Además, secuestraron más de 25 teléfonos celulares y seis vehículos que están siendo peritados en busca de pistas sobre su paradero.
Según la fiscal adjunta Bettina Croppi, desde el primer momento de la denuncia, trabajaron en la recolección de pruebas y realizaron diversas acciones investigativas, como declaraciones testimoniales y peritajes. Aunque la causa está bajo secreto de sumario, la fiscal aclaró que no hay indicios de un delito federal ni detenidos hasta el momento, aunque no se descartan otras hipótesis.
El caso alcanzó gran repercusión en todo el país con la activación del Alerta Sofía, que permitió difundir la imagen y descripción de Lian con el objetivo de obtener más colaboración ciudadana. Mientras tanto, un allanamiento a la vivienda de una curandera jujeña, quien había llegado al pueblo horas antes de la desaparición del niño, generó sospechas. A pesar del secuestro de varios elementos en su domicilio, no lograron avanzar en el caso con detenidos hasta el momento.
En ese contexto, vecinos de Ballesteros Sud se manifestaron en la plaza principal del pueblo, donde pidieron por la aparición con vida de Lian y mostraron su incredulidad ante la situación. La comunidad sigue de cerca los avances de la investigación, mientras las autoridades no dejan de intensificar el operativo de búsqueda, que se extendió más de cuatro mil metros desde la casa del niño.
Por otro lado, desde el jueves 27 indicaron que el Ministerio de Seguridad de la Nación, en conjunto con el Gobierno provincial, destinaron $20 millones de pesos como recompensa para quien aporte datos de Lian.









