Con el inicio del ciclo lectivo a la vuelta de la esquina, las familias ya comenzaron la búsqueda de útiles escolares para sus hijos. José Guismin, encargado de una librería local, explicó cómo se presentan los precios y las tendencias en la demanda de los productos escolares.
«Los precios se mantienen bastante accesibles en relación con el año pasado, con un incremento del 20-25% en papelería y un 30% en textos escolares», detalló Guismin. Sin embargo, resaltó que los útiles en general no han sufrido grandes aumentos.
Según explicó, una de las ventajas de comprar en librerías locales es la atención personalizada y la posibilidad de acceder a una gran variedad de productos de diferentes calidades y precios. «Aconsejamos que las familias se acerquen con tiempo para elegir lo que los niños necesiten», comentó.
En cuanto a los costos estimativos, Guismin informó que una lista de útiles para jardines privados oscila entre los 40.000 y 60.000 pesos, sin incluir los textos, que tienen un costo de aproximadamente 38.000 a 39.000 pesos por los dos libros que suelen requerirse. «El gasto final depende de la elección de cada padre, ya que hay mochilas, cartucheras y otros accesorios de diversas marcas y precios», agregó.
Sobre las mochilas, el comerciante destacó que este año hay una gran variedad de modelos, con precios que van desde los 12.000 hasta los 135.000 pesos en el caso de las más sofisticadas, como las futings, que se han convertido en una tendencia entre los estudiantes. «Son productos nacionales que no se encuentran fácilmente en otros mercados como Paraguay o la placita», destacó.
Anticipo y descuentos
Guismin mencionó que muchas familias comienzan a comprar útiles desde noviembre, especialmente cuando reciben las listas escolares de instituciones privadas. «Hay escuelas con listas más accesibles porque no piden productos de marca», puntualizó.
Asimismo, se refirió a los programas de descuentos como el «Ahora Escolar» y «Ahora Texto» del Banco Nación, que estarán vigentes desde marzo y ofrecerán beneficios a quienes adquieran útiles y libros con tarjetas de crédito. «Nosotros aceptamos tarjetas sin recargo y planes en cuotas, por lo que cada familia puede elegir la mejor forma de pago», afirmó.
Comparando con otros años, Guismin señaló que percibe una leve reactivación en las compras, aunque de manera gradual. «Estoy hace más de 40 años en este negocio y he visto momentos muy difíciles. Creo que este año hay un poco más de esperanza y movimiento», concluyó.










