Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), en el último año cerraron 13.163 empresas empleadoras y se perdieron cerca de 100.000 empleos privados registrados.
El informe señala que, si bien en febrero se registró una leve recuperación del empleo asalariado privado, con apenas 965 puestos nuevos, el balance general continúa siendo negativo. Desde el inicio de la gestión nacional actual ya se contabilizan 24.437 empresas menos en actividad y una reducción de más de 205.000 empleos privados formales, a los que se suman otros 12.924 puestos perdidos en casas particulares.
Entre los sectores más afectados aparecen transporte y almacenamiento, servicios inmobiliarios y construcción, rubros que concentran la mayor cantidad de cierres de unidades productivas. En conjunto, explican más de 11.800 empresas dadas de baja desde diciembre de 2023.
El relevamiento también advierte sobre una expansión del empleo monotributista, que creció en más de 172.000 puestos, mientras continúan cayendo los salarios reales. Los ingresos de convenio retrocedieron 0,5 por ciento en marzo y acumulan una baja del seis por ciento desde el inicio de la actual administración nacional.
De acuerdo con el análisis, el escenario refleja un proceso sostenido de achicamiento del entramado productivo y del empleo formal, con impacto especialmente fuerte sobre pequeñas y medianas empresas.










