La vitamina D desempeña un papel fundamental en el funcionamiento adecuado del organismo y según la dermatóloga Rosana Yaluk, es esencial para el metabolismo de los huesos y otras funciones cerebrales, lo que la convierte en un componente clave para el desarrollo integral de las personas.
La exposición al sol es uno de los métodos más naturales y efectivos para obtenerla aunque hay que hacerlo con precaución. Con solo 15 minutos de exposición diaria al sol, por la mañana –entre las 8 y 9–, y por la tarde –de 16 y 17 horas–, para evitar los picos de radiación ultravioleta que pueden dañar la piel, es suficiente, explicó la especialista.
Para las personas con restricciones a la exposición solar, como aquellos que padecen cáncer de piel, Yaluk destacó una alternativa sencilla pero efectiva: exponer solo las palmas de las manos al sol, durante unos minutos.
La vitamina D se puede incorporar también mediante ampollas bebibles, comprimidos y alimentos como pescados grasos (salmón, atún y caballa), yema de huevo y productos lácteos fortificados.
Si bien esta vitamina es esencial, recomiendan su consumo con precaución, en especial cuando optan por suplementos. “El consumo excesivo de esta vitamina, en forma de comprimidos o ampollas, puede ser tóxico si se supera la dosis recomendada”, advirtió. Por esta razón, es fundamental que cualquier suplementación se realice bajo supervisión médica.
Estudios recientes de National Institutes of Health (NIH) vincularon a la Vitamina con la prevención de enfermedades como osteoporosis, diabetes tipo 2 y algunos trastornos neurológicos, lo que resalta aún más su importancia en una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.
Tomar decisiones informadas y consultar con profesionales es esencial para aprovechar los beneficios de esta vitamina sin riesgos, aseguran. “Incorporar vitamina D es sencillo, pero siempre debe hacerse de manera responsable y consciente”, expresó la dermatóloga.










